Mostrando entradas con la etiqueta Esdras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esdras. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de mayo de 2016

Jehovah, Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha comisionado para que le edifique un templo

RECUERDA Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible debe ser apto para enseñar;no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 1Timoteo3:2,6




Esdras: Poco entendido

ESDRAS: 
LO QUE SE TIENE QUE SABER PARA ENTENDERLO
Siempre se ha considerado a Esdras como autor del libro que lleva su nombre. Aunque él no presenció los hechos registrados en los primeros seis capítulos del libro, tuvo a su disposición varias fuentes de información, como por ejemplo, documentos oficiales (Esdras 4:7–16) y genealogías (Esdras 2:1–70). Originalmente, este libro formó parte de una sola obra que incluía a Nehemías y Crónicas.

El libro de Esdras se divide en dos períodos de tiempo.

  • El primero comienza con el edicto de Ciro, rey de Persia para reconstruir el templo (expedido en el año 538 a.C.) y se extiende hasta la terminación del templo en 515 a.C. Esdras no regresó a Jerusalén sino hasta 457 a.C., y estaba allí todavía cuando llegó Nehemías en el año 444 a.C. De modo que no se le puede poner fecha antes de 457 a.C. Es probable que el libro se haya terminado entre 456 y 444 a.C.


TRASFONDO HISTÓRICO

Los judíos habían sido llevados cautivos a Babilonia en tres ocasiones, en los años 605, 597 y 586 a.C. Antes de llevarse a cabo el cautiverio, Dios prometió a través del profeta Jeremías, que servirían al rey de Babilonia durante setenta años y después volverían a su tierra (Jeremías 25:11 y 29:10). Ciro conquistó Babilonia en 539 a.C. y al año siguiente promulgó un decreto que permitía a los judíos regresar a su tierra.

Algunos contemporáneos del período que abarca el libro de Esdras son:

  • Hageo (520), 
  • Zacarías (520–515), 
  • Ester (483–473), 
  • Malaquías (450–400) y 
  • Nehemías (445–423). 
El profeta Daniel ya era muy anciano, pero vivía todavía cuando Babilonia cayó en manos de los persas (Daniel 5:1–31).

Los reyes persas que se mencionan en Esdras son:


Ya se ha hecho referencia a las tres deportaciones en 605, 597 y 586 a.C. También sucedieron tres regresos al cumplirse el tiempo estipulado por Jeremías.


Para entender el propósito del libro, es menester reflexionar en los antecedentes que ocurrieron antes del retorno de Esdras.

Hacía ochenta y un años que Zorobabel había regresado con los exilados para reconstruir el templo. Habían sufrido muchas pruebas de parte de sus enemigos, y pasaron por muchas tentaciones.

Varios se habían casado con incrédulos. En fin, no anduvieron en obediencia al Señor. Esdras había observado todo eso y llegó a Jerusalén con un propósito firme.

Es lógico deducir que el propósito del libro era inculcar en los judíos la verdadera adoración a Jehová en su templo y grabar en sus mentes las responsabilidades relacionadas con el pacto.


ESTRUCTURA DEL LIBRO


El libro de Esdras gira alrededor de dos eventos especiales y bien marcados
    1.      El regreso de Zorobabel en 538 a.C. para la reconstrucción del templo Caps. 1–6
    2.      El regreso de Esdras en 457 a.C. para un avivamiento espiritual Caps. 7–10



Tanto en la Biblia hebrea como en la Septuaginta griega los libros de Esdras y Nehemías estaban originalmente combinados en un sólo libro titulado “El libro de Esdras”. Al parecer fueron separados por primera vez en la Vulgata latina por San Jerónimo, alrededor del 400 D.C. y finalmente se les dio una forma separada aun en las Escrituras hebreas.

Debido a la estrecha relación entre ambos y a su similitud de carácter y origen, parece lo mejor combinar la presentación de ellos en un solo artículo introductorio.

A. ARTÍCULO, AUTOR, FECHA Y COMPOSICIÓN

Los nombres de los libros responden primordialmente a sus personajes principales. 
Como en el libro de Nehemías se relata en parte la historia de Esdras, no es extraño que la primitiva forma combinada tomara el nombre de Esdras.

Otro factor fue indudablemente la persistente tradición de que Esdras había sido al menos el autor responsable de los libros 1 y 2 de Crónicas y de la historia combinada de Esdras y Nehemías. El hecho de que el final de Crónicas coincida verbalmente con el comienzo de Esdras sugiere la continuidad original de estos libros.

Puesto que las memorias de Nehemías, que casi todos los críticos aceptan como originales, forman una parte destacada del libro de Nehemías, vemos una razón más para el título de ese libro como lo tenemos hoy. Aun así, podemos considerar a Esdras, o algún “cronista” posterior como el compilador del libro en su forma final.

Si Esdras fue el compilador de estos libros, junto con 1 y 2 Crónicas, como creen muchos eruditos evangélicos, los libros deben haber recibido sustancialmente su forma actual entre el 430 y el 400 A.C.

Si, por otro lado, atribuimos la compilación a un “cronista” posterior, debemos admitir la fecha sugerida por una cantidad de eruditos, 330–330 A.C.

Esta fecha se deriva de la aparición del nombre de Jadúa al final de la lista de sumos sacerdotes en Nehemías 12:22. Según Josefo (Antiq. xi. 8.4) Jadúa fue sumo sacerdote en tiempo de Alejandro Magno, ca. 330 A.C.

Podemos concluir, pues, que el relato recibió su forma actual (excepto la división en dos libros) hacia fines del siglo quinto o el cuarto A.C.

Es especialmente interesante señalar los varios tipos de fuentes que han sido empleadas en los relatos históricos que componen Esdras y Nehemías. Pueden numerarse como sigue:

  1. Memorias personales de Esdras y Nehemías, indicadas por el uso de la primera persona: Esdras 7:27 a 9:15, excepto 8:35–36; Nehemías 1:1 a 7:5; 12:27–43; 13:4–31. Hay otras secciones que, aunque no tienen realmente la forma de memorias, están evidentemente basadas sobre ellas, p. ej., Esdras 7:1–10; 10:1–44; Nehemías 8:10; 12:44–47; 13:1–3. Acerca del pasaje que contiene las memorias de Esdras, Cartledge escribe: “Estos versículos evidentemente parecen haber sido tomados de las memorias del mismo Esdras. Hecha la crítica más intensa, aun los críticos más radicales consideran estos versículos como documentos de primera mano del más alto valor.”2 Lo mismo se puede afirmar, desde luego, de las memorias de Nehemías.
  2. Fuentes arameas, consistentes principalmente en cartas y documentos oficiales, conservados en su forma original: Esdras 4:8 a 6:18; 7:12–26. El arameo era el lenguaje de la diplomacia y se recurría a él en la correspondencia entre personas de diferentes nacionalidades. La autenticidad de estas secciones arameas ha sido hábilmente defendida y se ha demostrado, por comparación con los papiros de Elefantina, que el carácter del lenguaje corresponde al del siglo V A.C.4
  3. Registros del templo, especialmente los relacionados con el retorno en el tiempo de Ciro y la reconstrucción del templo.
  4. Listas o registros de nombres, tomados evidentemente de registros públicos, tales como los que se llevaban en el templo.

Todas estas fuentes, en su variedad, han sido reunidas hábilmente. Forman una narración continua y ágil, que se centra alrededor de las fortunas de la comunidad judía durante el período de la restauración.

B. CONTENIDO Y MENSAJE

El gran tema de Esdras y Nehemías es la fidelidad de Dios al restaurar a Judá y Jerusalén después que el fuego del exilio había hecho su obra purificadora y el remanente estuvo listo para recibir una segunda oportunidad.

Tres grandes caudillos de los judíos se destacan en el relato: Zorobabel,

  • un príncipe de la casa de David; Esdras, 
  • “un escriba hábil en la ley de Moisés”; y 
  • Nehemías, el copero del rey de Persia. Mediante su hábil dirección y su devoción, 
Nehemías logró reconstruir a Jerusalén y hacerla una ciudad poderosamente fortificada, capaz de mantenerse hasta la venida del Mesías prometido, unos 450 años después. Asimismo se destacan en el relato tres reyes persas, que se muestran como instrumentos involuntarios en manos de Dios para ayudarles a lograr sus propósitos. Estos son

  • Ciro, 
  • Darío y 
  • Artajerjes.


Bosquejo


            I.      El Primer Retorno bajo Zorobabel (538–516 A.C.), 1:1–6:22
      A.      El Decreto de Ciro, 1:1–4
      B.      Descripción General del Retorno, 1:5–2:67
      C.      Comienzo de la Restauración del Templo, 2:68–3:13
      D.      La Reconstrucción Interrumpida por los Adversarios, 4:1–24
      E.      Terminación de la Reconstrucción del Templo (520 A.C.), 5:1–6; 12

            II.      El Retorno Bajo Esdras, 7:1–10:44
      A.      Envío de Esdras a Ayudar en la Restauración, 7:1–8:36
      B.      Las Reformas de Esdras, 9:1–10:44

El libro de Esdras contiene dos relatos diferentes, separados cronológicamente por un período intermedio de casi 60 años.

  1. Los capítulos 1–6 tienen que ver con la primera fase de la Restauración, durante la cual fue reconstruido el templo bajo la dirección de Zorobabel. 
  2. Los cuatro últimos capítulos narran la historia del segundo retorno bajo Esdras, el escriba. Su misión era instruir a sus compatriotas judíos en la ley de Moisés, contribuyendo así al restablecimiento del verdadero culto de Dios en Jerusalén. En esta segunda fase de la Restauración, Esdras habría de contar eventualmente con el fuerte apoyo de un tercer caudillo destacado, Nehemías, cuya historia se relata en el libro que lleva su nombre.
DESCARGAR

https://story.ad/site/file_download/smartpublicity1467919561neTNIrOs.html