Sermones expositivos

viernes, 11 de abril de 2014

Lecciones de la Escuela Dominical: Ayuda para maestros de la E.D.

Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible debe ser apto para enseñar;no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 1Timoteo3:2,6


 
LECCIÓN 1: Atributos morales de Dios (sabiduría). 6 Abril 2014
Atributos morales de Dios (sabiduría)
Escuela Dominical Abril 2014

1er. Punto Doctrinal: La Personalidad de Dios.
LECCIÓN 1: Atributos morales de Dios (sabiduría).


Pasaje bíblico: Job 12.13; Santiago 1.5.
Escuela dominical

Job 12

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Job proclama el poder y la sabiduría de Dios

Con Dios está la sabiduría y el poder;
Suyo es el consejo y la inteligencia.

Santiago 1

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

Verdad Bíblica : Sólo Dios tiene sabiduría infinita.
Verdad Bíblica Aplicada: Dios prometió dar sabiduría a quien se la pida.
Objetivo: Recurramos a Dios para solicitar sabiduría con el fin de conducirnos siempre correctamente y recibir dirección de Él.
Introducción:
Hablar de los atributos morales de Dios es hablar de sus virtudes.
Por “virtud” entendemos “la excelencia moral como principio de acción que inspira a realizar el bien y evitar el mal”.
Atributo de Sabiduría: Es aquel por el cual Dios provee y utiliza los mejores medios para lograr los más excelentes fines, de manera absoluta, incalculable e inagotable. (1S. 2.3).
Qué difícil es enfrentar el sin número de problemas en la vida; familiares, laborales, escolares, emocionales o sociales.
  • ¿Cómo saber exactamente qué hacer?
  • ¿Cómo elegir la mejor opción?




Las citas bíblicas referidas al final de cada tema general tienen el propósito de que usted realice su estudio devocional acorde al tema tratado con las siguientes.
1.En un cuaderno que destine para este fin, anote la cita indicada del día..
2. Luego de una sencilla y sincera oración, lea el pasaje dos o tres veces con atención. Trate de descubrir lo que Dios le dice en relación a los siguientes puntos y anótelo en su cuaderno:
  • Conocimiento de algo que haga crecer su fe.
  • Discernir algún error que esté cometiendo.
  • Corregir la dirección de un área de su vida.
  • Hacer en la semana lo que Dios le está pidiendo.
3. Vuelva a orar y comprométase con Dios para llevar a cabo lo que le está indicando.
Tema para el 13 de Abril: ENTRADA TRIUNFAL DEL SEÑOR JESUCRISTO A JERUSALEN 
Calendario de Escuela Dominical – 2do Trimestre 2014
LECCIÓN FECHA SECCIÓN ASUNTO
LECCION 1 6 ABR 1 PUNTO DOCTRINAL ATRIBUTOS MORALES DE DIOS (Sabiduría)
DIAS ESPECIALES 13 ABR TEMA ESPECIAL ENTRADA TRIUNFAL DEL SEÑOR JESUCRISTO A JERUSALEN (Cada Iglesia local desarrollará el tema)
DIAS ESPECIALES 20 ABR TEMA ESPECIAL RESURRECCION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO (Cada Iglesia local desarrollará el tema)
LECCION 2 27 ABR 2 PUNTO DOCTRINAL
RECOLECCIÓN Y CONSERVACION DE LA BIBLIA
LECCION 3 4 MAY 3 PUNTO DOCTRINAL LOS OFICIOS DE CRISTO (Como profeta)
LECCION 4 11 MAY 4 PUNTO DOCTRINAL LA SANTIDAD EN MI PERSONA
LECCION 5 18 MAY 5 PUNTO DOCTRINAL DONES DEL SABER (Sabiduría)
LECCION 6 25 MAY 6 PUNTO DOCTRINAL CAUSAS DE LA ENFERMEDAD (Enfermedades congénitas)
LECCION 7 1 JUN 7 PUNTO DOCTRINAL EL PRENDIMIENTO DE SATANAS POR MIL AÑOS
DIAS ESPECIALES 8 JUN TEMA ESPECIAL DIA DE PENTECOSTES (Cada Iglesia local desarrollará el tema)
LECCION 8 15 JUN 8 PUNTO DOCTRINAL EL ALMA DESPUES DE LA MUERTE
(Los no cristianos)
LECCION 9 22 JUN RESPONSABILIDADES LA AYUDA AL NECESITADO (La participación personal en labores de asistencia social)
EVALUACION M-14 29 JUN

jueves, 10 de abril de 2014

Seminario Bíblico: Ayuda ministerial para obreros cristianos

Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible debe ser apto para enseñar;no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 1Timoteo3:2,6


 
 
Tipo de Archivo: PDF | Tamaño: 29MBytes | Idioma: Spanish | Categoría: Capacitación Ministerial

El Diplomado propicia espacios de formación y motivación a los  maestros y maestras cristianos, a través de recursos teóricos y prácticos, que sean de utilidad para la construcción de un currículo adecuado para su iglesia o comunidad. Por ello, este Diplomado es una oportunidad para pastores, líderes y maestros con vocación y llamado para la enseñanza  dentro y fuera de la iglesia, que reconocen la importancia de la actualización permanente y quieren que a sus estudiantes llegue la Palabra del Señor con fidelidad, calidad y pertinencia.

Materias para el Seminario Bíblico:
Catálogo de materias

Materia
Manual
Deberes
BIBLIOLOGÍA Y HERMENÉUTICA
CONOCIENDO A DIOS
DOCTRINA DE LA SALVACIÓN
EPÍSTOLAS GENERALES
EPISTOLAS PAULINAS I
EPISTOLAS PAULINAS II
EVANGELISMO
HISTORIA DE LA IGLESIA
HOMILÉTICA
LA VIDA DE JESUS
MISIONES MUNDIALES
EDUCACIÓN CRISTIANA
SECTAS Y RELIGIONES
SÍNTESIS BIBLICA I
SINTESIS BIBLICA II
HECHOS
ROMANOS
Pronto
DANIEL Y APOCALIPSIS
Pronto

Todos los archivos están en formato PDF y pueden ser abiertos con Adobe Reader.
Si no dispone de dicho software, por favor descárguelo clickeando en la imagen a
continuación.

viernes, 4 de abril de 2014

Los excesos en Semana Santa: Gasto y jolgorio

Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible debe ser apto para enseñar;no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 1Timoteo3:2,6



 
 

AL ACERCARSE la “Semana Santa”, personas de toda edad hablan de ello. Para algunos, estos ocho días de “Cuaresma,” que en los países centroamericanos cae en los meses de marzo y abril, son por mucho los días más sagrados del año. Por lo tanto infunden en muchas personas religiosas un sentimiento temporal de piedad. Sin embargo, para otras personas éste simplemente es un tiempo en el cual se participa de diversión que a menudo lleva a conducta relajada.
 
Es digno de notarse que durante esta semana la moralidad disminuye, y el desafuero y el desorden son comunes.
Por ejemplo:
Saldo Rojo en Asueto – 2006
PNC reporta 70 muertos – 2007
150 muertos en asueto – 2008
Estas son cifras abrumadoras especialmente en vista de que éste fue el número de víctimas durante un período de solo cuatro días.

Muchos observan la costumbre religiosa de abstenerse de carne en este tiempo. En consecuencia, en la mayoría de los hogares católicos es común durante la “Semana Santa” comer pescado salado, secado al sol.

También, los adoradores empiezan a ahorrar dinero con meses de anticipación a la “Semana Santa” para comprar tela costosa, por lo general de púrpura y negro, con la cual confeccionan prendas de vestir largas, semejantes a las de los sacerdotes. Se ponen éstas durante las principales procesiones solemnes religiosas del “Jueves Santo” y el “Viernes Santo,” éste siendo el día más prominente de la “Semana Santa.” Los más jóvenes y menos devotos también ahorran, pero ellos piensan en particular en los días de vacaciones que generalmente se extienden desde el jueves hasta el “Domingo de Resurrección.”

La ceremonia del “Viernes Santo” comienza cuando se quita la imagen de Jesús de una cruz de la iglesia. El cuerpo de la imagen es ungido con un perfume muy caro y se coloca, con sus heridas a plena vista, en un cofre de vidrio. Ahora empieza la procesión. Millares de dolientes siguen la imagen, que se coloca cuidadosamente encima de una plataforma pesada de madera. Mientras más pesada es la plataforma, mejor se considera el sacrificio que hacen los que la llevan por las calles.

La procesión pasa todo el día recorriendo la ciudad, y los dolientes, vestidos de largas prendas de vestir negras, siguen detrás. Manzana tras manzana los portadores, que pueden ser hasta cincuenta, son reemplazados por nuevos portadores. Cada portador paga hasta cuatro dólares por tener el privilegio de llevar la imagen de Jesús por una manzana. En cada parada que hace la procesión, y hace varias paradas en una manzana, la gente enciende triquitraques, combinando su lamento con sonidos de júbilo.

Interesantes, también, son los diseños de aserrín de colores por los cuales también se hacen fuertes desembolsos. Poblaciones como Antigua en Guatemala y Sonsonate en El Salvador son famosas por sus enormes, pintorescas y bellamente diseñadas “alfombras” de aserrín. Mientras más grandes y más caras son éstas, más estimada es la familia enfrente de cuya casa se hace la “alfombra.” Cuando pasa la procesión, los que marchan pisan la “alfombra” hasta destruirla completamente. Evidentemente la gente obtiene satisfacción al colocar un despliegue de aserrín tan impresionante, que atrae la atención a ella misma y a su casa.

Sin embargo, deben considerarse estas preguntas: ¿Es la “Semana Santa” una observancia religiosa apropiada para los cristianos? ¿Se basan la celebración y su ritual en la Palabra de Dios, la Biblia? ¿Qué dice la Biblia con relación a la fiesta de la “Semana Santa”? Sería prudente determinar las respuestas.

En primer lugar, uno se hace preguntas en cuanto al desafuero, la inmoralidad y el desorden que ve relacionados con la “Semana Santa.” ¿Estaría desfigurada una celebración verdaderamente cristiana por falta de respeto tan grande a las enseñanzas de Jesucristo y la Santa Biblia? Realmente, tal fruto no es compatible con algo cristiano, algo que es verdaderamente excelente y digno de alabanza.—2 Cor. 6:14; Sant. 3:11, 12.

Por lo tanto, como pudiera esperarse, en ninguna parte de la Biblia encontramos instrucciones acerca de guardar tal fiesta de “Semana Santa.” De hecho, las costumbres y los procedimientos que se siguen durante la celebración realmente están en pugna con las enseñanzas de la Biblia; por ejemplo, la costumbre de abstenerse de carne durante la “Semana Santa.” La Biblia indica que una abstinencia como ésa por razones religiosas sería un rasgo de apostasía, diciendo: “Algunos apostatarán de la fe . . . por la hipocresía de embaucadores . . . éstos prohíben . . . el uso de alimentos que Dios creó para que fueran comidos con acción de gracias por los fieles que han conocido la verdad.”—1 Tim. 4:1-3, traducción católica romana, Biblia de Jerusalén.

Jesucristo dijo que a Dios se le adora apropiadamente “en espíritu y verdad.” (Juan 4:24, Torres Amat) ¿Pueden armonizarse estas palabras de Jesús con la práctica de la “Semana Santa” de celebrar una procesión religiosa que da prominencia especial a una imagen de Jesús? Al contrario, la honra y el homenaje dados a una imagen material, física, claramente violan el principio bíblico: “Por fe caminamos, no por vista.”—2 Cor. 5:7, Bover-Cantera.

Sin embargo, quizás algunos observadores de la “Semana Santa” sostengan que no es la imagen la que recibe la honra, sino aquel a quien la imagen representa, Jesucristo. No obstante, los mandamientos francos de Dios prohíben hasta tal adoración relativa de imágenes. Él dice: “No harás para ti imagen de escultura, ni figura alguna de las cosas que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra . . . No las adorarás.” “No os fabricaréis ídolos, ni estatuas, ni erigiréis columnas o aras, ni pondréis en vuestra tierra piedra señalada, con el fin de adorarla.” “Hijitos míos, guardaos de los ídolos.”—Éxo. 20:4, 5; Lev. 26:1; 1 Juan 5:21, TA.

Considere la falta de sabiduría al honrar una cosa impotente hecha de madera, piedra o piedras preciosas. No tiene vida, simplemente es obra humana. No puede razonar como persona. No puede hablar, tal como una muñeca no puede conversar con una niña. No puede oír las peticiones de uno, ni ver los peligros inminentes y luego gritar para advertir. Con razón, entonces, la Palabra de Dios muestra la tontería de honrar una imagen como se hace durante la “Semana Santa.”—Isa. 44:9-20; 46:5-7; Sal. 134:15-18, TA.

Solo hay una celebración que la Biblia manda a los cristianos que observen, y ésa es el Memorial de la propia muerte de Jesús. Note cómo se instituyó esta celebración y se hizo requisito para los cristianos. 

La Biblia explica: “Al fin cuando llegó la hora, [Jesús] se reclinó a la mesa, y los apóstoles con él. Y, aceptando una copa, dio gracias y dijo: ‘Tomen ésta y pásenla del uno al otro entre ustedes . . . ’ También, tomó un pan, dio gracias, lo partió, y se lo dio a ellos, diciendo: ‘Esto significa mi cuerpo que ha de ser dado a favor de ustedes. Sigan haciendo esto en memoria de mí.’”—Luc. 22:14, 17-19.

Los cristianos verdaderos deben guardar esta celebración anual; no una fiesta de “Semana Santa” con sus costumbres y rituales no bíblicos. Para los cristianos, este memorial de la muerte de Jesús es algo que ayuda a unirlos en la adoración verdadera y que ayuda a reconocer apropiadamente el que Jehová Dios misericordiosamente proveyera a Cristo como rescatador de la humanidad.

La Semana Santa: Verdades

Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible debe ser apto para enseñar;no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 1Timoteo3:2,6


 

10 Verdades Asombrosas sobre la Semana Santa
  1. La Semana Santa es una de las fiestas más importantes para cristianos pero no es ni más santa ni menos santa que cualquiera otra semana del año. Dios bendice todos los días. Dice su palabra: <
  2. Los eventos históricos de la Santa Semana son detalladas en cada uno de los 4 evangelios de la Biblia, San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan. Su veracidad histórica está probada con la congruencia de los hechos escritos por los 4 evangelistas. 
  3. Dios no desea que sus discípulos hagan daño a sus cuerpos propios como manera de agradarle. De hecho, la Biblia dice: <>. 
  4. Los eventos históricos de la última semana de la vida terrenal del Señor Jesús eran de tal importancia que suman la tercera parte de la narrativa de los evangelios en el Nuevo Testamento de la Biblia. 
  5. El proceso jurídico contra Jesús no fue legal ni por la ley Romana ni por la ley judía. Se le condenó sin haber cometido ningún crimen.  
  6. Jesús sabía de antemano lo que pasaría durante la semana, incluyendo su propia muerte. Pero lo permitió para cumplir el propósito de la misión de su vida—salvarte a ti del juicio que mereces por tus pecados. Ya no tienes que sufrir la condenación eterna. Jesucristo tiene el poder de salvarte—si lo deseas.
  7.  La resurrección corporal de Jesucristo después de su muerte en la cruz es un hecho histórico del que hay más pruebas que ninguna otra en la historia de la humanidad en el que hubo más que 530 testigos oculares. 
  8. El método de la crucifixión usados por los Romanos es uno de los más crueles métodos de tortura nunca inventado por la humanidad. Causó la muerte por asfixia cuando el cuerpo roto de la victima ya no podía levantarse para respirar. 
  9. La resurrección de Jesús es la prueba más gloriosa y poderosa que Él mismo es Dios y que hoy día, tanto como hace 2.000 años, Él tiene el poder de cambiar vidas. Por favor, no permita que la Semana Santa pase sin investigar la verdad asombrosa sobre la vida, la muerte, y la resurrección del Señor Jesucristo.
  10. DESCARGA

Semana Santa: No tan santa

Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible debe ser apto para enseñar;no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 1Timoteo3:2,6



 
 
"Este pueblo de labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí"
Mateo 15:8

Imagen
La semana santa es otra de las herencias de la liturgia romanista. Es cierto que el padecimiento del Señor Jesucristo comenzó el 14 de nisan según el calendario lunar Judío (marzo / abril del calendario cristiano), sin embargo, toda la costumbre y tradición que encierra esta fecha, es un inventario establecido por los dogmas de la madre de las rameras: el catolicismo romano.

La Cuaresma y el viernes de ayuno
La observancia de la cuaresma y el ayuno el día viernes santo, fue institucionalizado dentro de la liturgia romanista, el año 988 dC. Dicha práctica ha trascendido de generación en generación hasta nuestros días, aún, cuando los teólogos católicos actuales y sacerdotes, niegan que comer carne el “viernes santo” sea pecado. No obstante, la gran masa de feligreses católico romanos consideran un sacrilegio el comer carne aquel día.
La Biblia es categórica en desaprobar costumbres como estas
:

“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos...” 1 Timoteo 4: 1- 3
El texto es suficientemente claro como para continuar el argumento, sin embargo, es necesario precisar algo mas. Roma ha institucionalizado guardar el día “viernes santo”, es decir el sexto día, que dicho sea de paso, es uno de los días predilectos del satanismo.

Es en esta fecha cuando las pescaderías aprovechan de vaciar sus stock esperando un balance superior al del año anterior. Es en esta fecha cuando miles de personas intentan “recogerse” , tratan de ser mejores, se arriman al televisor para conmoverse con añejas películas de un “cristo” miniaturizado lejos de toda descripción bíblica, y anhelan que llegue el día lunes para continuar la rutina de vidas licenciosas.
En otras palabras, dejan de comer carne un día y se comen el pecado todo el resto del año.

¿De que vale mantener esta tradición empapada de superstición, religiosidad, paganismo, ramitos santiguados y falso recogimiento, si en menos de una semana todo seguirá igual?
Tal vez lo mas importante es que tenemos un día viernes de descanso y que las radios se moderan un poco, y retiran de su programación sandunguera e indeseable.
Vía crucis
Este dogma que impulsa la liturgia romanista y que consiste en la observancia de ciertas estaciones (14) por las cuales habría pasado Cristo camino a la crucifixión, esta lleno de fantasías e ilusiones propias de la teología católica.

Esta liturgia es practicada por el romanismo durante siglos y su principal exponente fue el teólogo redentorista Alfonso Maria Ligorio. Cada año vemos por la televisión al papa de Roma efectuando aquel recorrido “cargando” una cruz y cumpliendo fielmente aquellas supuestas estaciones que el dogma establece.

Es importante precisar dos cosas: Primero, que es en esta liturgia donde se establece el concepto de calvario, que más tarde sería enquistado en el lenguaje evangélico. Es importante indicar que la Biblia jamás habla de “ calvario “ . El monte donde Cristo fue crucificado se llamaba “ monte de la calavera o Gólgota”.
imagen
Escena de la película "La Pasión" donde Gibson recrea una de las estaciones del Via Crucis
En segundo lugar, el dogma del Vía Crucis, se ve claramente reflejado en el guión de la película “La Pasión” del cineasta Mel Gibson, y que por descuido, muchos evangélicos se sintieron profundamente “tocados” con la película, aun cuando a los minutos de iniciada, se aprecia una fuerte tendencia mariana y una diferencia absoluta con los relatos bíblicos.

En resumen, vemos que las sutiles fantasías y mentiras del romanismo, se introducen asolapadamente en la iglesia evangélica, de ahí la necesidad de existan hermanos que siempre nos estén informando y advirtiendo de estas cosas.
El testimonio de la iglesia primitiva
La iglesia primitiva, lejos de todo dogmatismo y de liturgias, jamás celebraba
“semana santa”; por el contrario, acostumbraba a recordar el padecimiento del Señor Jesucristo, cada primer día de la semana, veamos:
“ El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente, y alargó el discurso hasta la medianoche.” (Hechos 20: 7)
Si bien, no existe un dogma al respecto, este sencillo relato de la costumbre de los creyentes en Troas con la participación del apóstol Pablo, nos entrega cierta claridad respecto a la frecuencia de la celebración. Cada primer día de la semana.
La verdad es que no podría ser de otra forma, considerando que fue el domingo cuando el Señor resucitó y fue el primer día de la semana cuando el Señor se apareció a sus discípulos. Los creyentes de la iglesia primitiva acostumbraban a reunirse el domingo en la tarde para partir el pan, orar y estudiar las escrituras. La reunión era por la tarde, según entendemos en el relato señalado:
“…. y alargó el discurso hasta la medianoche.” (Hechos 20: 7)
Lamentablemente con el paso del tiempo y hasta nuestros días, las cosas han cambiado. Todo se ha vuelto sofisticado, lleno de liturgias y tradiciones que sencillamente no aparecen en la Biblia, y todo, “gracias” al legado de la iglesia de Roma.
Para nadie es un misterio que muchas iglesias evangélicas se han sumado a las tradiciones y preceptos provenientes del romanismo. No solo lo vemos en las arquitecturas de sus locales de reunión, sino que cada vez mas se observa una estrecha afinidad entre ministros evangélicos y sacerdotes o teólogos católicos. La “semana santa” es una muestra de aquello.

Con este artículo, no se pretende desaprobar a hermanos sinceros que se suman a esta fecha. Nuestro interés es defender la veraz fuente de las santas escrituras, por sobre dogmas, tradiciones o liturgias legadas del catolicismo romano.
Nuestro deber como cristianos es poner en alto la autoridad exclusiva de las santa Biblia porque es la Palabra de Dios. Las tradiciones de hombres no nos deben interesar.

Recordar lo que nuestro amado Señor y Salvador hizo en la cruz del Gólgota por nosotros solo una vez al año, es insuficiente considerando lo frágil que es nuestra memoria. Es necesario recordar con frecuencia lo que Cristo hizo por amor a nosotros y que dicho memorial no sea parte de una liturgia tradicionalista motivada por una fecha institucionalizada, por supersticiones o por tal o cual película de hollywood

jueves, 3 de abril de 2014

¿Son las tribulaciones una bendición o una maldición?: La locura de la Cruz

Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible debe ser apto para enseñar;no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 1Timoteo3:2,6


Sometidos a Prueba
1 Pedro 1:6–12
El siglo XX ha traído intensos sufrimientos a muchas vidas y familias. La violencia de los conflictos armados, el terrorismo, la delincuencia y la opresión matan y aplastan a los seres humanos. Por su lado, los terremotos, erupciones volcánicas, tempestades e inundaciones causan daños materiales y personales incalculables. La enfermedad provoca debilidad, dolencia y luto y todos padecemos por diversos motivos, ya sea por sueños irrealizados, fracasos que no pueden olvidarse o relaciones familiares destruidas. La vida humana es dura y dolorosa, a tal punto, que algunos dudan de la existencia de Dios.
¿Puede el humano comprender el significado de todas estas penas? ¿Qué postura debe tomar cuando se presentan? ¿Qué actitud ha de tener un cristiano cuando pasa por una experiencia negativa?
El pasaje mencionado se tratará en dos secciones. Los primeros versículos enseñan que el Señor tiene un propósito muy específico al permitir las tribulaciones en la vida del cristiano. Además, el apóstol Pedro habla de las emociones positivas que debemos sentir a pesar de los padecimientos.
En los últimos tres versículos, el autor introduce el misterio del sufrimiento y gloria que se aprecia en la vida del Jesucristo. El interés que los profetas y ángeles tienen en este acontecimiento debe hacer que el hijo de Dios agradezca la maravilla de la salvación que Cristo provee.
1:6–9
1:10–12
Las pruebas refinan la fe.
La gloria sigue al sufrimiento.
¡PENSEMOS!
Medite cuidadosamente en los versículos 6–9. ¿Qué emociones encuentra en ellos? ¿Cuál es el propósito real de las pruebas que pasa el cristiano? De esta figura, ¿qué se puede aprender con relación al proceso de refinar nuestra fe? ¿Cuáles son los detalles en esta porción que le ayudan a tener la perspectiva correcta de las aflicciones?
LAS PRUEBAS REFINAN LA FE 1:6–9
Los versículos 3–5 tenían como objeto animar a los lectores dándoles la seguridad de que Dios tiene reservado para ellos un futuro de grandes bendiciones, las cuales recibirán cuando se cumpla la etapa final de la salvación al estar con Jesucristo. Según eso, el creyente ha de tener esperanza y vivir con optimismo porque cree en el cumplimiento de las grandes promesas divinas.
El versículo 6 comienza diciendo que esa esperanza proporciona gran alegría y de ahí hasta el 9, continúa describiendo las emociones que palpitan en el corazón del cristiano.
No es fácil para el humano sentir optimismo y alegría en medio de las tribulaciones. La vida trae penas, dolores y desilusión. Pero los autores bíblicos, como Santiago en su capítulo 1:2–4, nos instruyen diciendo que podemos regocijarnos aun en medio de ellas. ¿Cómo es esto posible? ¿Por qué es razonable?
Pedro afirma en este pasaje varias verdades acerca de las penas de los creyentes. Cuando comprendemos estas enseñanzas, entonces aprendemos la perspectiva bíblica para fortalecernos en medio de los problemas. Descubramos con el apóstol Pedro cómo debemos ver tales contrariedades.
Las tribulaciones son temporales (v. 6).
Por un poco de tiempo es la expresión que el apóstol usa. También Pablo habla de “esta leve tribulación momentánea” (2 Corintios 4:17). A nosotros esos momentos pueden parecernos demasiado largos y algunas personas sufren toda la vida, pero Dios y su pueblo tienen otra perspectiva acerca del tiempo, porque la eternidad de gloria y bendición permanece para siempre. En contraste, nuestras aflicciones tienen poca duración.
Recordemos cuando éramos niños y nuestros padres prometían llevarnos a pasear. ¡Aunque sólo faltaban cinco días, nos parecían un año! La madurez espiritual y el conocimiento de la Palabra de Dios nos proporcionan la perspectiva divina que nos asegura que en la eternidad seremos sanos y fuertes, que estaremos seguros, tranquilos, sin tener que derramar lágrimas ni sentir dolor.
No todas las aflicciones duran toda la vida. Dios sabe lo que necesitamos y cuánto podemos soportar. El conoce cuándo se ha cumplido su propósito en nosotros.
CUANDO PASAMOS POR UNA PRUEBA
DIOS ESTA EN CONTROL
TANTO DEL TERMOSTATO COMO DEL RELOJ
Las tribulaciones son necesarias (v. 6).
Si Dios permite una prueba, es porque es imprescindible. El no desea que suframos sin propósito; más bien está llevando a cabo sus maravillosos y eternos designios para nuestro bien, para el de otros y para su gloria. El creyente está en la “escuela de Dios”; nos está forjando para que seamos como su Hijo y transformando día con día para que mostremos al mundo cómo es su divina persona. En otras palabras, nos está preparando para llegar al cielo.
Pablo escribió en Romanos 8:28 que para los creyentes “todas las cosas les ayudan a bien”. Recordemos el pastel que prepara la madre o la esposa. Utiliza en su elaboración varios ingredientes que aisladamente no tienen buen sabor como la harina, el polvo de hornear y la manteca. Otros sí son apetitosos, como el azúcar y la fruta. De la misma manera son las experiencias que Dios diseña para sus hijos. Algunas son agradables y otras amargas. ¡Pero todas contribuyen para hacer un “pastel” bello y sabroso cuando sale del horno!
Las tribulaciones son difíciles (v. 6)
El lenguaje de Pedro demuestra que él sentía junto con los destinatarios el dolor de las pruebas que estaban pasando; sabía cuán pesadas eran y que podían causar además de trastornos físicos y materiales, angustia mental y emocional. El autor conocía lo penoso, doloroso y deprimente que pueden ser los problemas que enfrentamos.
Todavía podía recordar el miedo y vergüenza que sintió la noche en que negó a su Señor; los azotes y amenazas que sufrió por parte del concilio. Traía a la memoria la prisión y el peligro de muerte en que se había encontrado. Sí, Pedro había experimentado en carne propia lo que es sufrir por Jesucristo, pero había aprendido a ver todo desde el punto de vista divino y de la eternidad.
Las tribulaciones son variadas (v. 6).
Como los múltiples colores del arco iris son diferentes, así es la gama de problemas. Impactan el cuerpo, la mente o las emociones. Pueden afectar a nuestro matrimonio, a los hijos, la familia o a los amigos. A veces producen cambios difíciles en el trabajo, los estudios o los proyectos y sueños personales. En ocasiones ponen en peligro la vida, provocan soledad, nos incapacitan o debilitan.
Estos nos enseñan que no debemos sorprendernos de ninguna experiencia, aun la más inesperada. Dios sabe lo que necesitamos para cumplir sus propósitos. Tampoco debemos comparar nuestras experiencias con las de otras personas aunque a veces nos parezca que ellos no padecen problemas tan difíciles como nosotros, pero el Señor conoce a cada persona y sólo él sabe lo que puede sufrir ahora o en el futuro. El calendario de problemas y causas de sufrimiento varía.
El humano siempre sueña con el momento en que sus pruebas terminen y pueda vivir tranquilo. Dios no promete la desaparición de ellos por completo, sino que los ejemplos en la Biblia muestran que las dificultades son una circunstancia normal para los humanos. Cuando termine una prueba, puede comenzar otra. Pero de distinta naturaleza, porque se nos dice que pasaremos por “diversas pruebas”.
Las tribulaciones refinan la vida espiritual (v. 7).
Lo que purifica al oro es el crisol. El encargado o “acrisolador” calienta el oro en una caldera hasta hacerlo líquido. Poco a poco, la llamada “escoria”, lo que no es oro, sube a la superficie. Con cuidado y paciencia, va quitando todo lo que flota. Después, observa atentamente el metal hasta que no quedan materiales contaminantes y la superficie brilla con claridad.
Dicen que cuando el oro es cien por ciento puro, el acrisolador puede ver su propia imagen reflejada en él porque se asemeja a un espejo. Job dijo tocante a Dios, “Mas él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro” (Job 23:10).
¡Qué bella esta comparación del acrisolador con Dios y la comparación del oro con la fe! El Creador está depurando pacientemente nuestra fe. No es fácil, porque se requiere que el creyente pase por el fuego de las pruebas y las tribulaciones.
Pero, ¡vale la pena! Pedro dice que la fe es más valiosa que el oro. El oro perecerá, pero la confianza en Dios trae resultados eternos. La fe produce la alabanza divina, la gloria y la honra para nosotros y para Jesucristo cuando regrese en gloria. Ignacio, un líder cristiano de la antigüedad, fue encarcelado por su fe en Cristo pero llamó a sus cadenas “perlas espirituales”.
Las pruebas en la vida del cristiano tienen un propósito, aunque en el momento de sufrirlas tal vez no lo entendemos a la perfección. Sin embargo, nos está haciendo mejores personas. La tribulación revela la debilidad, y el carácter se transforma porque éstas nos obligan a acercarnos al Señor y a depender más de él. Dios desarrolla nuestra fe por medio de ellas.
En medio de las tribulaciones el cristiano ha de amar a Cristo (vs. 8–9).
Al estudiar este pasaje, el creyente debe sentir con Pedro todas la emociones que él describe. En el versículo 2 afirma que es un ser muy especial y privilegiado, porque Dios lo escogió para la salvación. En el versículo 3 habla de que tiene una bendita esperanza por ser hijo de Dios. Más adelante habla de gozo (v. 6) porque su herencia está bien segura. Después, en el mismo versículo, menciona la aflicción, pero ésta no debe quitarnos la felicidad.
El autor expresa el afecto que siente por Jesucristo, un amor que los lectores tenían aunque nunca habían visto al Señor en carne, pero Pedro sí. Jesús le había preguntado tres veces “¿Me amas?”, y cada ocasión afirmó su amor para el Señor (Juan 21:15–17). El apóstol había pasado por una prueba de su fe y había negado a Jesús. Después se había arrepentido con muchas lágrimas. Porque había pasado por la prueba ahora amaba mucho más a su Salvador. Pocos días después, en el día de Pentecostés, demostró gran valor y fe cuando se atrevió a predicar a las multitudes. Su fe se había fortalecido y su amor para Jesús crecía.
La alegría que Pedro menciona es muy intensa y fuerte: un sentimiento interno, profundo, inexpresable y glorioso. Según el versículo 8, este mismo gozo lo experimenta la persona que confía (creyendo) en Jesucristo aún en medio de las aflicciones de la vida. El versículo 9 dice que el creyente que confía, que ama a Cristo y que goza esta relación profundamente, está experimentando el resultado (fin) de su fe. Es un fruto de la nueva vida que tiene en Cristo.
Los versículos 8 y 9 enseñan que los cristianos podemos saborear y disfrutar por lo pronto una muestra de la gloria que gozaremos en la presencia del Señor. Las claves son que debemos:
1)     amar a Jesucristo,
2)     confiar en él,
3)     regocijarnos y
4)     apropiarnos (obtener) todo lo que la salvación nos provee.
No solo esperamos el futuro glorioso; ahora podemos empezar a experimentar el gozo. ¡Dios decide qué experiencias vamos a pasar; nosotros decidimos cómo vamos a pasarlas!
“UN POCO DE FE LLEVA EL ALMA AL CIELO,
PERO MUCHA FE TRAE EL CIELO AL ALMA”
Carlos Spurgeon
¡PENSEMOS!
¿Qué tipo de tribulación está usted experimentando? ¿Cómo debe manifestar su fe en Cristo durante ella? ¿Cómo cree que Dios está fortaleciendo su fe por medio de este problema? Si usted no ve el propósito de la prueba, ¿cómo le ayudará la fe? ¿Siente amor por el Señor y alegría a pesar de la aflicción? ¿Qué tiene que ver la fe con el experimentar esas emociones positivas? ¿Qué debe hacer usted para “traer el cielo a su alma”?
DESPUES DEL SUFRIMIENTO, VIENE LA GLORIA 1:10–12
Pedro magnifica la grandeza de la salvación en varias maneras. Es grande porque Dios nos escogió de antemano (v. 2). En segundo lugar, porque nos da una esperanza segura (vv. 3–5). También porque hace que el creyente se regocije en Dios y ame a Cristo aun en medio del sufrimiento (vv. 6–9). En los versículos 10–12, el escritor agrega otra enseñanza que muestra lo extraordinario de la salvación. Los mismos profetas del Antiguo Testamento deseaban comprender lo que profetizaban sobre ella pero su conocimiento era limitado. Aun los ángeles del cielo desean conocer las grandes obras que Dios planea.
Los profetas anunciaban que el Mesías traería bendición al mundo (v. 10).
Estos voceros del Antiguo Testamento recibieron de Dios muchas profecías acerca de Jesucristo. Sin embargo, no entendían el significado de todo lo que escribían. Esto hizo que se dedicaran a estudiar atentamente las promesas divinas y las Escrituras, porque querían entender la bendición que el Mesías traería al mundo. Sin embargo, seguían con muchas dudas.
Los profetas no entendieron por qué había de haber sufrimiento antes de la gloria (v. 11).
Pedro habla aquí de un tema específico que esos mensajeros no comprendieron. Dios les revelaba profecías sobre el sufrimiento del Siervo de Dios. Sin embargo, otras profecías decían que el Mesías sería un personaje poderoso y victorioso. Lo cual les hacía preguntarse: “¿En qué tiempo y en qué clase de circunstancias podría el Mesías ser una persona sufrida y a la vez victoriosa?”
En Lucas 24:25–27, Jesús habló con los discípulos en el camino a Emaús. Les expuso este mismo tema para que entendieran que el Mesías tendría que sufrir y después ser glorificado: “¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?” Aun así, no captaron en toda su magnitud que Cristo vendría por segunda vez para manifestar su gloria.
Los profetas escribieron para nosotros (v. 12).
¡Qué privilegio saber que Dios inspiró a los autores del Antiguo Testamento para que sus escritos y sus profecías fueran de bendición para nosotros! Por supuesto, sirvieron de base para que los que vivían en aquellos tiempos entendieran lo que sucedía. Sin embargo, Pedro dice que hay enseñanzas que no les fueron reveladas pero nosotros sí las entendemos y podemos aprovecharlas.
También el apóstol Pablo subraya que el Antiguo Testamento tiene mucho que decirnos (Romanos 15:6, 1 Corintios 10:1–11). Menciona que los acontecimientos sucedidos a la nación de Israel: “…estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (1 Corintios 10:11).
Note el importante papel que juega el Espíritu Santo en la tarea de traernos las enseñanzas divinas. En el versículo 11 Pedro dice que fue él quien estaba en los profetas comunicando a través de ellos las enseñanzas acerca de Cristo. Además, sabemos que los guiaba cuando anotaban las palabras del Antiguo Testamento para que no se equivocaran en ningún detalle (2 Pedro 1:21, 2 Timoteo 3:16). Y el versículo 12 señala que esa divina persona estaba en los que predicaban el evangelio en el tiempo de Pedro, iluminando su entendimiento y capacitándoles para comunicar la verdad. Dios supervisó todo el proceso de llevar su mensaje a los hombres.
Pedro añade un dato más que nos hace apreciar el privilegio que tenemos de conocer a Cristo y de entender tanto los sufrimientos como la majestad del Mesías. No sólo los profetas anhelaban descubrir este secreto, ¡también los ángeles del cielo querían saber este misterio!
Es interesante ver en otros pasajes bíblicos que los ángeles están observando las obras de Dios (1 Corintios 4:9, Efesios 3:10). Aun ellos desconocían lo que Dios planeaba. Los ángeles se daban cuenta de que algo maravilloso iba a pasar, pero no se les había dado a conocer.
No obstante, por la gracia de Dios, ¡nos tocó a los cristianos entenderlo! Aprender que el Hijo de Dios vino del cielo y que sufrió y murió por nosotros. Además, sabemos que regresará en gloria y poder para juzgar a los hombres y para reinar sobre el mundo.
El sufrimiento y la gloria
Estos tres versículos (10–12) introducen una enseñanza que es muy clave. Necesitamos captarla para apreciar el gran impacto que tiene esta primera carta de Pedro. La encontremos muchas veces en ella. La enseñanza es esta: los cristianos experimentamos primero el sufrimiento, y después disfrutamos la gloria. El ejemplo de Jesucristo lo confirma:
“puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”. (Hebreos 12:2)
SUFRIMIENTO > GLORIA
Sucede lo mismo en la vida del creyente. La cruz viene antes de la corona; la tierra antes del cielo; el sacrificio antes del triunfo; la guerra antes de la victoria. Cuando Dios permite las penas, hemos de confiar y esperar en él, porque al fin traerá la victoria y la tranquilidad.
¡PENSEMOS!
¿Recuerda usted alguna vez en que haya experimentado primero lo difícil y después, como resultado, lo bueno? ¿Cómo influyen los versículos 10–12 en su actitud hacia el Antiguo Testamento? ¿hacia Jesucristo? ¿hacia la salvación? ¿hacia las pruebas?
Piense en varias razones por qué el creyente puede regocijarse en medio de las tribulaciones ¿Qué nuevo descubrimiento hizo usted en los versículos 6–12? ¿Quién fue quien le comunicó el evangelio de Jesucristo? ¿Le ha dado las gracias?
¿Con quién debe usted compartir el evangelio? Ore con otro cristiano para que el Señor le ayude a compartir las buenas nuevas con esa persona. Según el versículo 12, ¿Quién le capacitará para hecerlo?