viernes, 24 de marzo de 2017

Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová y contra su ungido, diciendo: Rompamos sus ligaduras, y echemos de nosotros sus cuerdas.

PARA RECORDAR ... El que tiene este cargo ha de ser irreprensible debe ser apto para enseñar;no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 1Timoteo3:2,6






SALMO 2

El reino del ungido de Jehová

          1      ¿Por qué se amotinan las gentes,
    Y los pueblos piensan cosas vanas?
          2      Se levantarán los reyes de la tierra,
    Y príncipes consultarán unidos
    Contra Jehová y contra su ungido, diciendo:
          3      Rompamos sus ligaduras,
    Y echemos de nosotros sus cuerdas.

          4      El que mora en los cielos se reirá;
    El Señor se burlará de ellos.
          5      Luego hablará a ellos en su furor,
    Y los turbará con su ira.
          6      Pero yo he puesto mi rey
    Sobre Sion, mi santo monte.

          7      Yo publicaré el decreto;
    Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
    Yo te engendré hoy.
          8      Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
    Y como posesión tuya los confines de la tierra.
          9      Los quebrantarás con vara de hierro;
    Como vasija de alfarero los desmenuzarás.

          10      Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes;
    Admitid amonestación, jueces de la tierra.
          11      Servid a Jehová con temor,
    Y alegraos con temblor.
          12      Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
    Pues se inflama de pronto su ira.

    Bienaventurados todos los que en él confían.

La coronación del Ungido

  SALMO 2: ALABANZA REAL. 
LA CORONACIÓN DEL UNGIDO


Este Salmo es un himno a Dios que es rey sobre todo y realiza su dominio por medio de un ungido (mesías). Es anónimo, aunque en Hechos 4:25 los creyentes lo citan como un salmo de David. Es un salmo a la coronación de un rey, o puede ser un recuerdo después en un tiempo de crisis. Algunos biblistas piensan que es un salmo tardío, del tiempo de los reyes macabeos; pero en el período del segundo templo (516 a. de J.C. hasta 70 d. de J.C.) los reyes no fueron ungidos. Más razón tienen los que creen que la ocasión fue la coronación de Salomón. No es necesario pensar en sólo una coronación específica, porque el salmo presenta un enfoque más general que puede ser usado en muchas ocasiones de coronación.

En algunas obras judías los dos primeros salmos eran introductorios. Probablemente durante el proceso de formación de las colecciones de salmos, el Salmo 2 fue la introducción al Libro I de salmos davídicos. Más tarde, cuando se completó todo el Salterio, el Salmo 1 fue puesto como introducción a todo el libro. A veces los dos Salmos fueron unidos en uno, así empezó y terminó con el mismo concepto: bienaventurado (ashré 835). Por eso algunos mss. y versiones de Hechos 13:33 dicen “el primer Salmo” en vez de “el Salmo segundo”.

En algunos comentarios judíos los dos primeros Salmos fueron considerados mesiánicos (entendieron el hombre en 1:1 como el rey). Nuestra palabra “mesías” es la palabra ungido en 2:2. Durante la monarquía los reyes de Israel y de Judá eran ungidos con aceite cuando eran coronados. En otros países antiguos no hablaban de sus reyes como “ungidos”. Y ningún pasaje claramente escatológico del AT usa el término “ungido”.

Después del cautiverio los reyes israelitas no eran ungidos. Entonces los judíos empezaban a entender que en el futuro habrá un “ungido” especial de Dios, el Mesías. Hay mucha literatura rabínica sobre un mesías escatológico. Se encontró en Qumrán una tradición que en la edad escatológica, de nuevo, se usaría la unción del rey.

El Salmo 2 se cita en el NT más veces que cualquier otro, porque Jesús y los apóstoles lo entendieron como un Salmo mesiánico que encuentra su cumplimiento pleno en Cristo. A veces se pregunta si es legítima una exégesis que aplica estos salmos reales a Cristo si el autor estaba hablando de un rey terrenal en la monarquía.

Es cierto que la intención del autor es la base de toda buena interpretación. Y es cierto que el salmista tenía en mente un rey (o reyes) en la historia de Israel. A la vez la Biblia enseña que detrás del autor humano Dios estaba inspirando las Escrituras. Aunque el salmista tiene en vista primero un rey de la monarquía, Dios puede dirigir e inspirar la escritura de tal manera que señale hacia un Rey ungido mayor en el futuro. De hecho, esto es lo que enseña el NT; el reino temporal de la línea davídica señalaba adelante hacia el reino eterno cuyo rey será el Mesías, Cristo.

Es evidente que Jesús dirigió a los discípulos en su entendimiento del AT. El y todo el NT toman en cuenta ciertos principios básicos que nos ayudan a entender su manera de interpretar el AT. Algunos de estos principios son: 1) “la solidaridad corporativa”, es decir, un pasaje que habla del pueblo de Israel puede también encontrar su cumplimiento en representantes del pueblo (un remanente) o en un representante (un profeta o el Mesías, cf. Mat. 2:15 y Ose. 11:1); 2) “la correspondencia en la historia”, es decir, puesto que Dios interviene en los hechos históricos, él puede dirigir de tal manera que acontecimientos en la historia de salvación “prefiguren” algo que sucederá en el futuro (cf. 1 Cor. 10:6, 11); 3) “cumplimiento escatológico”, es decir, las enseñanzas y acontecimientos del AT señalan hacia otros acontecimientos en “los últimos días”. Los discípulos fueron tan conmovidos por “el hecho de Cristo”, por todo que sucedió en su ministerio, crucifixión y resurrección y en su propia experiencia, que no pudieron interpretar y aplicar las Escrituras de otra manera.

Como cristianos, partícipes del nuevo pacto, podemos confiar en la enseñanza de Jesús y sus apóstoles. Podemos aceptar sin reserva su interpretación de las Escrituras del AT. Así, cuando ellos ven que acontecimientos y pasajes del AT prefiguran y sañalan hacia Cristo, creemos que así les enseñaron Jesús y el Espíritu Santo.

Ellos vieron que por inspiración Dios quiso que este Salmo (y otros) señalara hacia Cristo y tuviera su cumplimiento pleno en él. Los primeros cristianos entendieron todo esto como confirmación segura de que Jesús es el Cristo profetizado en el AT.

Taller homilético
De rebelde a hijo adoptivo
Salmos 2:1–12
  I.      Condenación de la rebelión humana, Sal 2:1–6.
    1.      Conspiración: Los pueblos traman cosas vanas, v. 1.
    2.      Rebelión: ¡Rompamos sus ataduras, v. 3.
    3.      Resultado: Y los turbará en su furor, v. 5.

  II.      Confirmación de la adopción de Dios, Sal 2:7–9.
    1.      Decreto: Jehovah me ha dicho, v. 7.
    2.      Herencia: Y te daré por heredad las naciones, v. 8.
    3.      Victoria: Tú los quebrantarás con vara de hierro, v. 9.

  III.      Exhortación conclusiva al arrepentimiento, Sal 2:10–12.
    1.      Sabiduría: Aceptad la corrección, v. 10.
    2.      Servicio: Servid a Jehovah con temor, v. 11.
    3.      Bienaventuranza: Bienaventurados todos los que en él se refugian, v. 12.

El Salmo es dramático; alterna entre las palabras de un narrador (el salmista) y diálogo directo de otros personajes. Así tenemos palabras del narrador (vv. 1, 2), diálogo directo de los reyes que están en rebelión (v. 3), otra vez del narrador (vv. 4, 5), palabra directa de Dios (v. 6), diálogo directo del hijo, el rey (vv. 7–9) y palabras del narrador dirigidas a los reyes (vv. 10–12).

  1.      La rebelión contra el Rey, Salmo 2:1–3

El Salmo empieza con una dramática pregunta retórica. La historia sigue igual. La historia es una sucesión de peleas y guerras. Sigue siendo cierto, al decir de Juan, que “el mundo entero está bajo el maligno”. Traman es el mismo verbo, en heb., que medita en 1:2. Cosas vanas es paralelo de “traición” o “engaño” en 4:2.

Se presentan o “se rebelan” es un término militar, de un inferior delante del superior. Aquí conlleva la idea de rebelión. A través de la historia se ha repetido el fenómeno, los hombres que están bajo el maligno se juntan contra Dios. En Hechos 4:25, 26 se ve un cumplimiento pleno de esto en lo que hicieron Herodes y Pilato.

Ataduras (v. 3): las mosrot 612 eran cuerdas con que ataban el yugo a los bueyes. El ser humano siempre ha querido rechazar el señorío de Dios. No entiende que Dios sabe lo que es mejor y desea lo mejor para los hombres.

  2.      Burla divina, Salmo 2:4–6

El párrafo muestra lo inútil de rebelarse contra Dios. Dios tiene todo el poder y la autoridad. Usa la ira del hombre y la vuelve en instrumento para cumplir sus propósitos. Se ve en la oposición a Cristo y la salvación hecha en la cruz.

Salvador y juez
Warren Wiersbe, en su libro Discover Yourself in the Psalms (Descúbrete a ti mismo en los Salmos), relata una historia que le contó cierto evangelista. 

Decía: “En una ciudad de la frontera, un caballo se encabritó y se escapó con un carro en el que había un niño pequeño. Viendo que el niño estaba en peligro, un joven arriesgó su vida para detener el caballo. El niño a quien había rescatado creció y llegó a ser un delincuente, y un día tuvo que comparecer ante el juez para ser sentenciado por un grave crimen.

El preso reconoció al juez como al hombre que años antes había salvado su vida, por lo que le suplicó gracia sobre la base de aquel hecho. Pero las palabras del magistrado silenciaron todas sus súplicas: “Joven, entonces fui tu salvador, hoy soy tu juez, y debo condenarte a ser ahorcado.”

Cuando los seres humanos persisten en su rebeldía, Dios tiene que juzgar. Aquí su respuesta es sencilla: Yo he instalado a mi rey en Sion. El pone las cosas en orden por medio de su representante, antes por el rey, pero en el final de la historia por el Rey supremo, Jesucristo. Dios ganó la victoria contra las fuerzas malignas por medio de Cristo; así instalará su reino eterno con el señorío de Cristo.

Sion era nombre de la ciudad jebusea que David capturó, el monte al sudeste de Jerusalén; más tarde se transfirió el nombre al monte del templo, al norte del monte original; más tarde se usó para toda Jerusalén.

  3.      El decreto divino, Salmo 2:7–9

Ahora habla el rey que está siendo coronado. Jehovah mismo le ha dicho: Tú eres mi hijo. Esta frase está repleta con significado. Es cierto que en el antiguo Cercano Oriente a veces el rey era considerado hijo de dios (en Egipto). Pero vale notar que los mismos judíos vieron esta frase como mesiánica. Tiene su cumplimiento pleno en Cristo Jesús. En el NT se cita con referencia al bautismo de Jesús (Mat. 3:17), a su transfiguración (Mat. 17:5) y especialmente a su resurrección (Hech. 13:33).

El v. 8 presenta grandes enseñanzas misionológicas. Dios quiere que su hijo pida por las naciones, y quiere que sus hijos (los cristianos) también pidan por las naciones. Como representantes de Cristo, hemos de tomar la iniciativa e interceder por los pueblos de toda la tierra.

El v. 9 pudo tener cumplimiento en un rey davídico, pero era un cumplimiento parcial. El cumplimiento pleno será cuando Cristo venga a instalar su reino como se revela en el Apocalipsis. La vara de hierro designa un instrumento fuerte, habla de la fuerza de su juicio. La vasija de alfarero habla de debilidad, era frágil.

Topacio bíblico
  Servid a Jehovah con temor y alegraos con temblor (Salmo 2:11).

  4.      Un llamado a los reyes, Salmo 2:10–12
Aceptad… Servid… Todavía hay una invitación, se les da una oportunidad de someterse. Gobernantes traduce el heb. shofte 8199, usado para “jueces” en el libro de Jueces.

Besad al hijo significa dar homenaje. El NT dice que todos doblarán la rodilla delante de Jesucristo. Pero los que no se someten voluntariamente lo harán bajo el terrible juicio de Dios. Así el salmista aconseja que es mejor reconciliarse mientras que haya tiempo, un consejo importante no sólo para los gobernantes sino para todo ser humano.

Besad al hijo es una frase difícil de traducir. Algunos han objetado a esta traducción porque: 
1) la palabra bar 1247 traducida hijo es aramea y no heb.; y 
2) muchas versiones y escritos rabínicos la entienden como “pureza”. Lo interpretan como: “Dad homenaje en pureza.” 

La traducción de RVA sigue siendo la mejor, pues debemos recordar que desde el tiempo de David había mucho contacto con los arameos de Siria y aquí el salmista se está dirigiendo a los pueblos vecinos de Israel.

De todos modos el sentido es claro, que los reyes y pueblos que están en rebelión deben someterse. La Biblia hace claro que no habrá ningún refugio de el Hijo de Dios, Jesucristo, pero sí hay refugio en él. 

Así, los que han aceptado el señorío de Cristo, pero todavía tienen miedo por estas advertencias de juicio, pueden descansar en esta realidad: son ¡bienaventurados todos los que en él se refugian!

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