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miércoles, 9 de septiembre de 2015

Habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se entregaron a vanas especulaciones, y su necio corazón fue entenebrecido. Alegando ser sabios se hicieron necios

Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible debe ser apto para enseñar;no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 1Timoteo3:2,6



 
Tipo de Archivo: PDF | Tamaño: MBytes | Idioma: Spanish | Categoría: Capacitación Ministerial
Información 


Estudiemos La Palabra para enseñar
Romanos 1:19-23
La depravación del hombre
19      Porque lo que de Dios es conocido, es evidente para ellos, pues Dios se lo                           manifestó.
20      Porque las cosas invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente                 visibles desde la creación del mundo, entendiéndose por medio de las cosas hechas,           de modo que no tienen excusa.
21       Porque habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron                        gracias, sino que se entregaron a vanas especulaciones, y su necio corazón fue                    entenebrecido.
22      Alegando ser sabios se hicieron necios,
23      y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre                   corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles



El pecado original del hombre (1:19–23). 
Ahora Pablo nos dice por qué la ira de Dios ha sido derramada sobre hombres inicuos. La razón es que los hombres se han negado a conocer a Dios como el Creador se los ha ofrecido. 


La iniquidad de los hombres no es sino un síntoma de una falta más básica. “Todas las perversiones de la vida (Pablo así lo demostrará) pueden ser trazadas a una causa fundamental, y este pecado original no se halla en el campo de la moral sino en el terreno de la religión: la perversión de la vida emana de la perversión de la fe.” 

Los humanos hemos violado la verdad divina. Pablo principia: “Porque lo que se conoce de Dios es manifiesto dentro de ellos mismos (ellos lo conocen muy bien, VP.); pues que Dios se los ha manifestado” (VM.). La versión Reina-Valera traduce la primera frase (en autois) les es manifiesto. La expresión sencillamente significa que cualquier revelación debe pasar a través de la consciencia humana. Pero notemos que Dios se conoce porque El se da a conocer El mismo. El descubrimiento que el hombre hace necesita ser entendido dentro del contexto de la autorrevelación divina.

El Dios invisible(s) se ha dado a conocer desde la creación del mundo (20). Aunque la frase apo ktiseos kosmou puede ser traducida “desde el universo creado”, generalmente se concede que el pensamiento de Pablo aquí tiene que ver con el tiempo, o sea: “desde la creación del universo”. 

Desde su mero origen la creación le ha dicho algo acerca de Dios a la mente que reflexiona. Aunque Dios no puede ser conocido directamente a través o por medio de la razón (1 Co. 1:21), El es conocible. Empero este conocimiento no es arrojado o lanzado sobre un sujeto pasivo; para saber algo de Dios necesitamos adoptar una actitud positiva y dispuesta a recibir. La creación existe como una invitación para dialogar con Dios. Algunas cosas pueden ser claramente visibles, pero sólo si estamos dispuestos a ver.

La contemplación que el hombre hace del mundo como una obra de Dios tiene dos objetos: 

  1. su eterno poder, y 
  2. su deidad. 


En primer lugar, Su poder (dynamis)
El hombre está al tanto de que depende de un Poder (dynamis) que preside sobre su existencia. Gracias a ese poder, y por ese poder el hombre logra existir y al confrontar ese poder se da cuenta de que es nada. Lo que es más, cuando considera lo temporal de su propia existencia, percibe que tal poder es un eterno poder.

En segundo lugar vemos Su deidad (theiotes). 
El universo no es movido por un poder ciego, sino por un poder que es divino en su carácter —es Dios. O sea que lo que es claramente visible es que Dios es Dios y no hombre. La observación de la vida creada es suficiente para demostrar que la creación no provee la clave para su propia existencia. Empero, estamos dejando de ver el punto enteramente si interpretamos que Pablo está aquí intentando “probar” la existencia de Dios.

Lo que es más, los pecados que Pablo denota después en este capítulo no son los pecados de hombres que no creen en Dios, sino los de aquellos que se niegan a honrar a Dios como Dios. Esa es la razón por la que pecadores e incrédulos no tienen excusa. “Dios correctamente puede visitar a los hombres (o descender sobre ellos) con ira porque, aunque no hayan tenido la ventaja de haber oido el evangelio, han rechazado el conocimiento rudimentario de Dios que les estaba disponible.”

La raíz del predicamento pecaminoso del hombre es que, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias (21). Puesto que es criatura, como criatura, el hombre le debía a su Creador gloria y acciones de gracia. 

Esto significa no meramente el reconocer la existencia de Dios, sino la aceptación de su señorío, y vivir en obediencia agradecida. Lo que es requerido es que el hombre gozosa y agradecidamente reconozca su condición de criatura mediante un servicio fiel a Dios.

Siglos antes de Pablo el profeta Isaías expresó la queja divina: “El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento” (Is. 1:3). En el orgullo de su corazón el hombre se niega a glorificar a Dios como Dios.

Obsesionado consigo mismo se aleja de Dios como el Centro de su ser y fuente de su felicidad—se mueve del amor digno al amor a sí mismo. Está indispuesto a reconocer al Señor de su ser; escoge ser señor él mismo y glorificarse a sí mismo. Este acto de constituirse a sí mismo como el fin falso de la vida es el pecado original del hombre y la fuente de toda su miseria.

La consecuencia inmediata de la autoidolatría del hombre es el oscurecimiento de su poder de razonar. Por cuanto los hombres se han alejado de Dios se envanecieron en sus razonamientos, dialogismois, (VM., NIV) y su necio corazón fue entenebrecido. 

Dialogismos casi siempre es usado tanto en la Septuaginta como en el Nuevo Testamento con una connotación mala, como “razonamiento y especulaciones perversas y caprichosas”. 

La Versión Popular traduce la frase así: “han terminado pensando puras tonterías”. 

La palabra corazón (kardia) tiene una diversidad amplia de usos. Es el órgano de las emociones (9:2), del pensamiento (10:6), y de la voluntad (1 Co. 4:5; 7:37), es el ser interior y escondido (2:29; 8:27). 

Lo que Pablo significa aquí es que el corazón, como el centro de los afectos, del intelecto y de la voluntad del hombre está entenebrecido y carece de sentido debido a su autoidolatría: profesando ser sabios, se hicieron necios (22). Desconectados de la realidad, las especulaciones pretensiosas del hombre son una necedad sin sentido alguno.

Puesto que los hombres han perdido al Dios verdadero han inventado la “religión” humana. Han cambiado (“trocaron” NVI, VM.) la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles (23). 

Esto ilustra la profundidad de la necedad a la que se hunde el razonamiento del hombre cuando rechaza la verdad de Dios. “¡Bajaron a Dios al nivel de dos piernas, y luego a andar a gatas, y finalmente al nivel de arrastrarse sobre el vientre!” Y todo este tiempo estaban pretendiendo “que son sabios” (NIV).

Después del resumen inicial donde establece que el hombre es pecador, Pablo presenta una explicación más detallada. La ira de Dios se ha revelado contra el pecado porque el hombre ya ha recibido una revelación de la verdad acerca de Dios.
Pablo demuestra que el problema de la incredulidad del hombre no es por la falta de evidencias. La existencia de Dios se ha revelado con pruebas abundantes. Para hacer hincapié en el peso de este argumento, se repiten varias veces las palabras “conocer”, “manifestar”, “visible” y “entender”.

 Considere Romanos 1:19–20. Según estos versículos, ¿qué cosas han conocido los hombres? Haga una lista de algunos de los atributos de Dios y las evidencias de Su poder claramente visibles al ser humano y que todo mundo puede entender. Incluya en su lista las evidencias que Pablo menciona en 1:20. ¿Habrá otras más?

 ¿Cuáles son las implicaciones de esta verdad para los ateos, quienes niegan la existencia de Dios? Compare 2 Pedro 3:3–7. ¿Qué otra verdad nos enseña Pedro en cuanto a ellos?
 ¿A qué conclusión podemos llegar tocante a la evidencia en favor de la existencia y autoridad de Dios?

Dios se manifiesta claramente a través de la creación. Nadie podrá justificarse delante de El diciendo que no sabía la verdad acerca de Su existencia y autoridad. La evidencia es suficiente para cualquier persona que quiera ver la realidad. El problema es que los hombres no buscan la verdad.
Por lo tanto, al enfrentarse a Dios en el día del juicio, no tendrán ninguna excusa. No han creído porque no han querido saber la verdad. Pedro dice que ignoran voluntariamente la verdad (2 Ped. 3:5).

HAN CONOCIDO LA VERDAD

A pesar de haber conocido la verdad acerca de Dios, los hombres han intentado suprimirla. No quieren someterse a la autoridad de Dios, así que rechazan Su Palabra y tratan de evitar las consecuencias que trae conocerla.

 La oposición de los hombres a la verdad se demuestra en distintas maneras en este capítulo. Haga una lista de las cosas que hicieron al rechazar la verdad que habían conocido. ¿Qué hicieron respecto a esa verdad?


          1:21      “No le ______________________”
                “ni le” ______________________
                “sino que” ______________________
                “y” ______________________
          1:22      “Profesando ser sabios, ______________________”
          1:28      “Y como ellos ______________________”
          1:32      “quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte,
no sólo  ______________________
sino que también  ______________________”


 ¿Dónde empieza el fracaso del hombre? ¿Cuál fue el pecado inicial? ¿Qué podemos aprender en base a esa verdad?
 Además de esta lista de lo que hicieron, se señalan tres cosas que ellos “cambiaron” que Dios había establecido:


          1:23      “cambiaron  ______________________
                en ______________________”
          1:25      “cambiaron  ______________________
                por ______________________”
          1:26      “cambiaron  ______________________
                por  ______________________”


 Al observar la conducta de la raza humana frente a la revelación de Dios que todo hombre ya conoce, ¿a qué conclusiones llegamos en cuanto a la relación entre los hombres y su Creador?

El conocimiento de Dios no produjo en el ser humano la respuesta esperada. Un Dios tan grande y poderoso merece nuestra adoración. Sin embargo, no le reconocieron como Dios, ni siquiera le dieron las gracias por lo que El había hecho (1:21a). Más bien, se hicieron necios (1:21b–22). Negaron la existencia del Dios Todopoderoso y empezaron a servir las cosas que El había creado. Dieron la espalda al Dios verdadero e hicieron dioses de las criaturas creadas por El (1:23).

La ingratitud y rebelión intencional de la humanidad en general no podía pasar desapercibida. Dios se dio cuenta de esa rebelión e intervino para juzgar a los hombres que le habían rechazado.

LOS HOMBRES HAN SUPRIMIDO LA VERDAD
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