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Sinopsis del Antiguo Testamento

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TEOLOGÍA BÍBLICA

___________________________________________________________________________


CAPÍTULO I
SOBRE EL MÉTODO
§1. La teología, una ciencia 21
§2. El método teológico 23
§3. El método especulativo 24
§4. El método místico 25
§5. El método inductivo 27
El teólogo debe ser gobernado por las mismas reglas que el hombre de ciencia.
§6. Las Escrituras conúenen todos los datos de la teología. 31
CAPÍTULO II
TEOLOGÍA
§1. Su naturaleza 35
Definiciones de teología
Teología natural
§2. Los hechos de la naturaleza revelan a Dios 37
Argumento escritural para la Teología Natural
§3. La insuficiencia de la Teología Natural 40
§4. La teología cristiana 45
Teología Propia, Antropofogía, Soteriología, Escatología, Eclesiología

6 TEOLOGIA SISTEMÁTICA
CAPÍTULO III
RACIONALISMO
§1. Significado y uso del término47
§2. Racionalismo deísta 48
§3. La segunda forma dei racionalismo: Su naturaleza, refutación e historia 52
§4. Dogmatismo54
§5. El papel propio de la razón en cuestiones de religión 57
La razón es necesaria para la recepción de una Revelación.- Diferencia entre
Conocimiento y Entendimiento.- La razón debe juzgar acerca de la credibilidad de
una Revelación.- Lo Imposible no puede ser creído.- La razón debe juzgar acerca de
las Evidencias de una Revelación
§6. Relación entre Ia filosofía y la Revelación 62
[§7. Papel de los sentidos en los asuntos de la fe] 65
CAPÍTULO IV
MISTICISMO
§1. Significado del término 67
Uso filosófico del término
El misticismo conocido en la Historia de Ia Iglesia
[§2. El misticismo en Ia Iglesia Primitiva71
El montanismo.- El llamado Dionisio.- EI Neoplatonismo]
§3. EI misticismo durante Ia Edad Media 71
[Características generales de aquel período.- Diferentes clases de teólogos medievales.-Tendencias panteístas del misticismo.-] Místicos evangélicos
§4. EI misticismo durarite y después de Ia Reforma. 72
El efecto de la Reforma en la mente popular.- [Místicos entre los Reformadores.-Schwenkfeld]
[§5. El Quietismo 73
Carácter general.- Líderes del movimiento.- Madame Guyon, Arzobispo Fenelón]
[§6. Los Quáqueros o Amigo 73
Su origen e historia primera.- Sus doctrinas.
Las doctrinas de los Amigos Ortodoxos.
Amigos Heterodoxos.- Los puntos de vista de Barclay]
§7. Objeciones a Ia Teoría Mística 74
No tiene fundamentos en la Escritura.-Es contraria a los hechos de la experiencia.-
Es generadora de mal
ÍNDICE
CAPÍTULO V
LA DOCTRINA CATOLICORROMANA
ACERCA DE LA REGLA DE LA FE
§1. Declaración de la doctrina 81
§2. La doctrina Católica Romana acerca de las Escrituras 81
§3. La Tradición 83
Doctrina Tridentina
§4. EI oficio de la Iglesia como Maestra 86
Los órganos de la Iglesia para la enseñanza.- La teoría Galicana.- La teoría Ultramontana
§5. Examen de las doctrinas romanistas 87
§6. Examen de la doctrina de la Iglesia de Roma acerca de la Tradición 87
Diferencia entre Tradición y la Analogía de la Fe.- Consentimiento Común.Tradición y
Desarrollo.- El estado de la cuestión-- Argumentos en contra de la doctrina de la Tradición
§7. El oficio de la Iglesia como Maestra 100
Doctrina romanista acerca de esta cuestión.- La definición romanista de la Infalibilidad
se basa en una errónea teoría acerca de la Iglesia.- La doctrina de la Infalibilidad se basa
en una falsa presuposición de la perpetuidad del apostolado.- Los modernos prelados no
son  apóstoles.-  La  Infalibilidad  se  basa  en  una  falsa  interpretación  de  la  promesa  de
Cristo.- Está contradicha por los hechos.- EI reconocimiento de una Iglcsia Infalible es
incompatible con la Iibertad civil o religiosa
CAPÍTULO VI
LA REGLA PROTESTANTE DE LA FE
§ 1. Enunciado de la doctrina117
El Canon
§2. Las Escrituras, dadas por Inspiración Divina 119
La  naturaleza  de  la  Inspiración.-  La  Inspiración  es  sobrenatural.-  Distinción  entre
Revelación  e Inspiración.- Hombres inspirados fueron  órganos de Dios.- Prueba  de  la
doctrina.- Argumento basado en el significado y uso de la palabra Inspiración.- Basado
en el significado de la palabra Profeta. Basado en las declaraciones de las Escríturas.- La
Inspiración se extiende de manera igual a todas las partes de la Escritura.- Se extiende
tanto  a  las  Palabras  como  a  los  Pensamientos.-  Inspiración  plenaria.-  Objeciones
consideradas
§3. Teorías adversas 133
La doctrina racionalista.- La teoría de Schleiermacher.- Objeciones a esta teoría.-Inspiración en gracia.- Inspiración parcial.
§4. La Integridad de la Escritura 140

8 TEOLOGÍA SISTEMÁTICA
§5. La perspicuidad de la Escritura.- El derecho al libre examen 141
§6. Normas de interpretación 143
PARTE I
TEOLOGÍA PROPIA
CAPÍTULO I
EL ORIGEN DE LA IDEA DE DIOS
§ 1. El conocimiento de Dios como cosa innata 147. .
Lo que se entiende por conocimiento innato.- Prueba de que el conocimiento de Dios es
innato
§2. El conocimiento de Dios no se debe a un proceso de razonamiento 154
§3. El conocimiento de Dios no se debe exclusivamente a la Tradición 155
§4. ¿Se puede demostrar la existencia de Dios? 156
CAPÍTULO II
TEÍSMO
§ 1. El argumento ontológico 159
Tal como lo presenta Anselmo.- Descartes.- El doctor Samuel Clarke.Cousin
§2. El argumento cosmológico 162.
El  principio  de  la  Causa  Suficiente.-  Naturaleza  de  la  causalidad.-  La  convicción
intuitiva  de  la  necesidad  de  una  causa  para  cada  efecto.-  La  objeción  de  Hume  al
argumento cosmológico
§3. El argumento teleológico 170
Su naturaleza.- Evidencias de designio en el mundo
§4. Objeciones al argumento teleológico 173.
La negación de las causas finales.- Objeciones de Hume y Kant
§5. El argumento moral o antropológico 180
Naturaleza del argumento.- Argumento basado en la existencia de la mente.
Basado en la naturaleza del alma.- Basado en la naturaleza moral del hombre
CAPÍTULO III
TEORÍAS ANTI-TEÍSTAS
§1. Qué se entiende por Anti-Teísmo.- Ateísmo 187
§2. Politeísmo 188
ÍNDICE 9
§3. Hilozoísmo 189
§4. Materialismo 190. . .
La  doctrina  de  Epicuro.-  El  materialismo  en  Inglaterra  durante  el  Siglo  Diecisiete.-Locke.- Hartley.- Priestley.- El materialismo en Francia durante el Siglo Dieciocho.- EI
positivismo El  materialismo  científico.- Principios conductores Correlación de fuerzas
físicas  y  mentales  Argumentos  en  contra  del  materialismo.-  1.  El  materIalIsmo
contradice los hechos de la consciencia
2 Contradice las verdades de la razón .
3: Es inconscuente con los hechos de la experiencia
4. EI materialismo es ateo
5. Inválido el argumento materialista en base de la analogía
Argumento directo en contra de la teoría de la correlaclón de las fuerzas físicas, vitales y
mentales
§5. Panteísmo.- Sus tres formas principales 228
Principios generales del sistema
Historia del panteísmo
Panteísmo brahmánico
El panteísmo, la religión original de los hindues.- Relación del panteísmo hindu con el
politeísmo.- Su efecto sobre la religión
Su efecto sobre la vida social.
El panteísmo griego.- La escuela jónica.- La escuela eleática
Los estoicos.- La doctrina de Platón
Aristóteles
El panteísmo medieval.
Los neoplatónicos.- Juan Escoto Engena.- El moderno panteísmo
CAPÍTULO IV
EL CONOCIMIENTO DE DIOS
§l.¿Se puede conocer a Dios? 259
Estado de la cuestión.- Dios, inconcebible.- Dios, incomprensible.- Nuestro
conocimiento de Dios es parcial .
¿Cómo nos formamos la idca de Dios?-- Prueba de que este método es digno de
confianza
§2. Dios no puede ser conocido de manera plena 267.
El argumento de Sir William Hamilton contra los Trascendentalistas
La doctrina de Sir William Hamilton
Dios  es  objeto  de  la  fe,  pero  no  del  conocimiento  -  Diferentes  clases  de  ignorancia.-Prueba de que  Sir Willam  Hamilton  nega  que podemos conocer  a Dios.- Argumentos
contra su doctrina.- Lo Impensable o Imposible no puede ser un objeto de fe
Objeciones generales a la teoría de Hamilton
Basada en una definición errónea de lo absoluto e infinito.- En una definición errónea
de conocimiento.- Necesidad de una Revelación sobrenatural

10 TEOLOGIA SISTEMÁTICA
CAPÍTULO V
LA NA TURALEZA Y LOS ATRIBUTOS DE DIOS
§1. Definiciones de Dios 273
§2. Los atributos divinos 273
La relación de los atributos con la esencia de Dios.- Los atributos divinos no difieren
meramente en nuestras concepciones
Los  atributos  divinos  no  pueden  ser  resueltos  a  una  mera  causalidad.-  Difieren  en
virtualidad
§3. La clasificación de los atributos divinos 277
§4. La espiritualidad de Dios279
Consecuencias de admitir que Dios es Espíritu
§5. lnfinitud282
La  idea  de  Infinítud  no  es  una  mera  negación.-  El  Infinito  no  es  la  Totalidad.  La
infinitud de Dios con respecto al espacio
§6. Eternidad 285
Doctrina escritural.- La posturas filosófica.- Las modernas perspectivas filosóficas
§7.lnmutabilidad 288
Declaraciones filosóficas.- Los atributos absolutos de Dios no son inconsecuentes con la
Personalidad
§8. Conocimiento 289
Su naturaleza.- La posibilidad de conocimiento en Dios impedida en la teoría panteísta.-El  conocimiento  y  el  poder  no  deben  ser  confundidos.-  La  doctrina  de  la  Escritura
acerca de este extremo.- Las objeciones al conocimiento divino.- Lo real y lo posible.-La Scientia Media.- Origen de la distinción
Las objeciones apremiadas por los agustinos.- Presciencia
La sabiduría de Dios
§9. La voluntad de Dios 293
Significado  del  término.-  La  libertad  de  Ia  voluntad  divina.-  Voluntad  decretal  y
preceptiva.- Voluntad antecedente y consecuente.- Voluntad absoluta y condicional.- La
voluntad de Dios como base de la obligación moral
§10. El poder de Dios 296.
El origen de la idea  de  poder.-  Omnipotencia.-  Negación del  poder.-  Poder absoluto.-Potentia absoluta y Potentia Ordinata.- No se deben confundir Ia Voluntad y el Poder
§ 11. La santidad de Dios 299
Base sobre la que se niegan atributos morales a Dios
§ 12. Justicia 300
Sentido del término.- Justicia en su relación con el pecado.- La reforma del delincuente
no es el objeto primario del castigo.- La prevención del crimen no es el objeto primario
del castigo.- Prueba de la doctrina escritural. Concepciones filosóficas de la naturaleza
de la justicia
§13. La bondad de Dios306
La  doctrina  escritural.-  Benevolencia.-  Amor.-  La  existencia  del  mal.  Teorías  que
involucran  la  negación  del  pecado.-  El  pecado  considerado  como  el  medio  necesario
para el mayor bien.- La doctrina de que Dios no
ÍNDICE 11
puede impedir el pecado en un sistema moral.- La doctrina escritural en cuanto al origen
del mal
§14. La verdad de Dios 313
§15. La soberanía de Dios 314
CAPÍTULO VI
LA TRINIDAD
§1. Observaciones preliminares 317
§2. Forma bíblica de Ia doctrina 318
Cuál es la forma que adopta.- Prueba escritural de la doctrina.- Carácter progresivo de la
Revelación divina.- La fórmula bautismal.- La bendición apostólica
§3 El período de transición 322
Necesidad de una declaración más definida de la doctrina.- Conflicto con el error.- Los
gnósticos.- Los platonistas.- La doctrina de Orígenes.- EI sabelianismo.- El arrianismo
§4. La doctrina de la Iglesia presentada en el Concilio de Nicea 327
Motivos por los que se convocó el Concilio.- Diferencia de opinión entre los miembros
del  Concilio.-  Semi-arrianos.-  Ortodoxos.-  El  Concilio  de  Constantinopla.-  El  Credo
Atanasiano
[§5. Puntos decididos por los Concilios de Nicea y de Constantinopla332
l.Contra  los  sabelianos.-  2.  Contra  los  arrianos  y  los  semiarrianos.-  3.  Las  relaciones
mutuas de las Personas de la Trinidad]
[§6. Examen de la Doctrina Nicena 332
Subordinación.- Generación eterna.- Filiación eterna
Objeciones apremiadas contra la doctrina de la Filiación eterna
Relación del Espíritu con las otras Personas de la Trinidad]
[§7. Concepciones filosóficas de la doctrina de Ia Trinidad] 332
CAPÍTULO VII
LA DIVINIDAD DE CRISTO
§ 1. El testimonio deI Antiguo Testamento 333
El ProtoevangeIio.- Jehová y el Angel de Jchová.- Evidencia contenida: 1. En el Libro
de Génesis; 2. En los otros Iibros históricos del Antiguo Testamento;
3. En el libro de los Salmos; 4. En los libros proféticos
§2. Las características generales de la enseñanza del Nuevo Testamento acerca de Cristo 344
1. El sentido en el que Cristo es llamado Señor
2. Cristo es presentado como en Objeto de nuestros afectos religiosos
3. Las relaciones que Cristo tiene con Su pueblo y con el mundo.- Su autoridad como
Maestro.- Su control sobre todas las criaturas
4. La naturaleza de Sus promesas
12 TEOLOGÍA SISTEMÁTICA
5. Su control sobre la naturaleza
§3. pasajes particulares del Nuevo Testamento que enseñan la deidad de Cristo 352
1.  Los  escritos  de  S.  Juan--  Juan  1:14.-  Otros  pasajes  en  el  Evangelio  de  S.Juan.-  EI
ultimo  discurso  de  nuestro  Señor.-  Las  Epístolas  de  S.  Juan.-  El  Apocalipsis  2.  Las
Epístolas  de  Pablo.-  La  Epístola  a  los  Romanos.-  Corintios.-  Gálatas.-  Efesios.-Filipenses.-  Colosenses.-  Las  epístolas  pastorales  de  S.  Pablo.-  La  Epístola  a  los
Hebreos.- Otros escritores sagrados del Nuevo Testamento
CAPÍTULO VIII
EL ESPÍRITU SANTO
§1. Su Naturaleza369
Su Personalidad.- Prueba de Su Personalidad.- La Deidad del Espíritu Santo §
2.  El  oficio  del  Espíritu  Santo.-  1.  En  Ia  naturaleza;  2.  En  la  obra  de  la  Redención.-  El
Revelador de toda verdad divina.- Aplica a los hombres los beneficios de la Redención
de Cristo375
§3. Historia de la doctrina con respecto al Espíritu Santo378
CAPÍTULO IX
LOS DECRETOS DE DIOS
§1. La naturaleza de los decretos divinos 381
La Gloria de Dios es la causa final de sus decretos.- Los decretos se pueden reduca a un
propósito.-  Los  decretos  de  Dios  son  inmutables.-  Son  libres.-  Son  ciertamente
eficaces.-  Se  relacionan  con  todos  los  acontecimientos.-  Las  acciones  libres  están
preordenadas
§2. Objeciones a la doctrina de los decretos divinos 390
1. La preordenación inconsecuente con la libre agencia.- 2. La preordenación del pecado
inconsecuente con la santidad.- 3. La doctrina de los decretos destruye toda motivación
para el esfuerzo.- 4. Su fatalismo
CAPÍTULO X
LACREACIÓN
§ 1. Diferentes teorias sobre el origen del universo 395
1. La teoria puramente física.- 2. Las teorías que presuponen inteligencia en la misma
naturaleza.- 3. La doctrina escritural
§2. Creación mediata e inmediata 396
§3. Prueba de Ia doctrina de una Creación ex níhilo. 397
§4. Objeciones a Ia doctrina de una Creación ex níhilo. 398
ÍNDICE 13
§5. El designio de la Creación 399
Doctrina escritural en cuanto al designio de la Creación
§6. El relato mosaico de Ia Creación 400
Objeciones al relato mosaico de la Creación. La Geología y Ia Biblia
CAPÍTULO XI
LA PROVIDENCIA
§1. Preservación 403
La  naturaleza  de  Ia  preservación.-  La  preservación  no  es  una  creación  continuada.-Objeciones  a  la  doctrina  de  una  creación  continua.-  Doctrina  escritural  sobre  esta
cuestión
§2. Gobiemo 407
Enunciado de la doctrina y Prueba de la doctrina
1. La evidencia de la operación de Ia Mente en todo lugar
2. En base de nuestra naturaleza religiosa
3. En base de predicciones y promesas
4. En base de la experiencia
La doctrina escritural
La  Biblia  enseña--1.  La  providencia  de  Dios  sobre  la  naturaleza;  2.  Sobre  el  mundo
animal; 3. Sobre las naciones; 4. Sobre los individuos, sobre las acciones libres de los
hombres; 5. La providencia de Dios con respecto al pecado
[§3. Teorías diferentes acerca del gobiemo divino 415
1. La teoría deísta de la relación de Dios con el mundo.
2. La teoría de la total dependencia
3. La doctrina de que no hay eficiencia más que en la mente
4. Teoria de la armonía preestablecida
5. La doctrina del Concursus
Observaciones acerca de la doctrina del Concursus]
§4. Los principios involucrados en la doctrina escritural de la Providencia 415
La  Providencia  de  Dios  sobre  el  universo  material.-  1.  El  mundo  externo  tiene  una
existencia  objetiva  real.-  2.  La  materia  es  activa.-  Las  leyes  de  la  naturaleza.-  La
uniformidad de las leyes de la naturaleza, congruente con la doctrina de la Providencia
La Providencia de Dios en relación con los procesos vitales
La  Providencia  de  Dios  sobre  criaturas  racionales  Distinción  entre  la  eficiencia
providencial de Dios y las influencias del Espíritu Santo
CAPÍTULO XII
LOS MILAGROS
§ 1. Empleo de la palabra 423
Definición de un milagro.- Objeciones a esta definición
14 TEOLOGÍA SISTEMÁTICA
Respuesta a las anteriores objeciones
La doctrina de una Ley Superior
Objeciones a la doctrina de una Ley Superior
§2. La posibilidad de los milagros 432
§3. ¿Puede un milagro ser conocido como tal? 434
Milagros mentirosos.- La insuficiencia dei testimonio humano
§4. El valor de los milagros como prucba de la Revelación divina 440
CAPITULO XIII
LOS ÁNGELES
§1. Su naturaleza 443
§2. Su estado 445
§3. Sus misiones 445
§4. Los ángeles malos 448
El poder y la agencia de los espíritus malos.- Posesiones demoníacas
PARTE II
ANTROPOLOGÍA
CAPÍTULO I
EL ORIGEN DEL HOMBRE
§1. La doctrina EscrituraI 455
§2. Teorías antiescriturarias 456
La doctrina pagana de la generación espontánea.- La moderna doctrina de Ia generación
espontánea.
Teorías del desarrollo.- Lamarck.- Los vestigios de Ia creación.- Darwin. Observaciones
sobre la teoría darwinista.- Es atea.- Una mera hipótesis.
Teorías acerca del Universo.- Darwin.- J. J. Murphy.- Owen.- La doctrina común.-Dificultades admitidas para la doctrina darwinista.- Esterilídad de los híbridos.-Distribución geográfica.
Pangénesis
ÍNDICE 15
§3 La antigüedad del hombre 469
Habitaciones lacustres.- Restos humanos fósiles.- Huesos humanos hallados con los de
animales extinguidos.- Instrumentos de sílex.- Razas humanas.Monumentos antiguos.
CAPÍTULO II
LA NATURALEZA DEL HOMBRE
§1. La doctrina Escritural 475
Verdades asumidas en las Escrituras,- Relación deI alma con el cuerpo. Dualismo
realista.
§2. Tricotomía 480 Antiescritural.- Pasajes dudosos.
§3. Realismo 482
Su  carácter  general.-  Humanidad  genérica.-  Objeciones  al  realismo.-  En  base  de  la
consciencia.- Contrario a las Escrituras.- Inconsistente con la doctrina de la Trinidad y
de la Persona de Cristo.]
[§4. Otra forma de Ia Teoría Realista] 482
CAPÍTULO III
EL ORIGEN DEL ALMA
§ 1. Teoría de la Preexistencia 483
§2. Traducianismo 485
§3. Creacionismo 487
Argumentos en base de Ia naturaleza del alma
§4. Observaciones finales 488
CAPÍTULO IV
UNIDAD DE LA RAZA HUMANA
[§ 1. Concepto de Especie 492
Características generales. - Definiciones]
[§2. Evidencias de Ia identidad de Ias Especies 492
Estructura orgánica.- Fisiología.- Psicología]
[§3. Aplicación de estos críterios al hombre 492
La evidencia cumulativa]
§4. El argumento filológico y moral 492
La hermandad del hombre
16 TEOLOGIA SISTEMÁTICA
CAPÍTULO V
EL ESTADO ORIGINAL DEL HOMBRE
§1. La doctrina Escritural 495
§2. EI hombre creado a Ia imagen de Dios 497
§3. Rectitud original 498
§4. EI dominio sobre las criaturas 499
[§5. La doctrina de los Romanistas] 500
§6. La doctrina Pelagiana y Racionalista 500
Las  disposiciones  inmanentes  pueden  tener  un  carácter  moral.-  Juicio  general  de  los
hombres acerca  de  esta  cuestión.- Argumento en base  de  la  Escritura,y de la Fe  de  la
Iglesia.-  EI  carácter  de  las  disposiciones  depende  de  su  naturaleza.  Objeciones
consideradas.- Los Pelagianos enseñan que el hombre fue creado mortal.
CAPÍTULO VI
EL PACTO DE OBRAS
§1. Dios hizo un pacto con Adán 501
§2. La promesa502
§3. La condición 503
§4. La pena 503
§5. Las partes 505
§6. La perpetuidad del pacto 505
CAPÍTULO VII
LA CAÍDA
Relato escritural.- El árbol de vida.- El árbol del conocimiento.- La serpiente.- La
tentación.- El efecto deI primer pecado 507
CAPÍTULO VIII
EL PECADO
§1. La naturaleza de la cuestión 513
§2. Teorías filosóficas 515
Limitación del ser.- La teoría de Leibnitz.- Antagonismo.- La teoría de Schleiermacher.-La teoría sensorial.- El egoísmo Teorías teológicas.
INDICE 17
§3 La doctrina de la Iglesia Primitiva 528
§4 La teoria Pelagiana 530
Argumentos en contra de la misma
§5 La doctrina de Agustín 534
Elemento filosófico de su doctrina.- Por qué hizo del pecado una negación.- El elemento
moral de su doctrina
§6 La doctrina de la Iglesia de Roma 539
Diversidad  de  doctrina  en  la  Iglesia  Latina.-  Semi-Pelagianos.-  Anselmo,  Abelardo  -Tomás de Aquino.- Los Escotistas
La doctrina Tridentina acerca del Pecado Original
La verdadera doctrina de la Iglesia de Roma
§7 La doctrina Protestante acerca del pecado 551
El pecado es un mal específico.- Tiene relación con la ley.- Esta ley es la ley de Dios.-Extensión  de  las  demandas  de  la  Ley.-  El  pecado  no  esta  limitado  a  acciones  de  la
voluntad.- Consiste en la ausencia de conformidad a la Ley de Dios.- Incluye culpa y
contaminación
§8. Los efectos del pecado de Adán sobre su posteridad 561
§9. Imputación inmediata 562
Enunciado de la doctrina.- Base de la imputación del pecado de Adán.- Adán, cabeza
federal  de  su  raza.-  El  principio  representativo  en  las  Escrituras.-  Este  principio,
involucrado en otras doctrinas.- Argumento en base de Romanos 5:12-21.- En base del
consentimiento general.- Objeciones
§10 Imputación mediata 574
Origen de la doctrina en la Iglesia Francesa.- Sostenida por teólogos en otras Iglesias.-Objeciones.- Teoría de la propagación
§11. Preexistencia 581
§12 Teoría Realista.
La teoría del Presidente Edwards.- La teoría Realista propia.- Objeciones
§13 El pecado original 593
Su naturaleza.- Prueba de la doctrina.- En base de la universalidad del pecado.En base
de  la  total  pecaminosidad  del  hombre.-  En  base  de  la  incorregible  naturaleza  del
pecado.-  En  base  de  sus  tempranas  manifestaciones.-  Evasiones  de  los  anteriores
argumentos.- Declaraciones de la Escritura.- Argumento en base de la necesidad de la
Redención.-  En  base  de  la  necesidad  de  la  Regeneración.-  En  base  del  bautismo  de
párvulos.- En base de la universalidad de la muerte.- En base del común consentimento
de los cristianos. Objeciones.- Los hombres, responsables sólo de sus actos voluntarios.
Inconsistente con la justicia de Dios.- Hace de Dios el autor del pecado. Inconsistente
con el libre albedrío.
§14 El asiento del pecado original 618
El alma entera es su asiento
§15 Incapacidad 621
La  doctrina  tal  como  es  enunciada  en  los  Símbolos  Protestantes.-  La  naturaleza  de  la
incapacidad del pecador
La  incapacidad  no  es  una  mera  ausencia  de  inclinación.-  Surge  de  la  carencia  de
discernimiento Escritural.- Sólo es declarada con referencia a las «Cosas del Espíritu».-En qué sentido es natural.- En qué sentido es moral.- Objeciones a la popular distinción
entre capacidad natural y moral
Prueba de la doctrina

18 TEOLOGIA SISTEMÁTICA
El argumento negativo.- Involucrado en la doctrina del Pecado Original. Argumento en
base  de  la  necesidad  de  la  influencia  del  Espíritu.-  En  base  de  la  experiencia.-Objeciones.-  Inconsecuente  con  la  obligación  moral.  Destruye  los  motivos  para  el
esfuerzo.- Alienta a la negligencia
CAPÍTULO IX
LIBRE ALBEDRÍO
Libre Albedrío 641
1. Diferentes teorias de la voluntad 643
Necesidad.- Contingencia.- Certidumbre
2. Definición de los términos 651
Voluntad.- Motivo.- Causa.- Libertad.- Libertad y capacidad.Autodeterminación y
autodeterminación de Ia voluntad
3. La certidumbre, consistente con la libertad 658
Puntos de acuerdo.- Argumentos en favor de Ia doctrina de la certidumbre.- En base del
previo  conocimiento  de  Dios.-  En  base  de  la  previa  ordenación.-  En  base  de  la
Providencia.- En base de las doctrinas de la gracia.- En base de la consciencia.- En base
del carácter moral de las voliciones.- En base de la naturaleza racional del hombre.- En
base de la doctrina de la causa suficiente.



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TEOLOGÍA SISTEMÁTICA



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Diccionario Teológico
ABBA


Expresión aramea con la que el niño identifica a su papá. Teológicamente, es de suma importancia porque se remonta a Jesús de Nazaret, que, con esta expresión, se dirigía a Dios y enseñaba a hacer lo mismo a sus discípulos.
En la historia de las religiones se encuentra fácilmente el apelativo «padre» para dirigirse a la divinidad: existe particularmente esta tradición en Egipto: el faraón, en el momento de su entronización, se convierte en hijo del dios Sol y es igualmente dios. También el Antiguo Testamento, que estuvo históricamente muy ligado con Egipto, adoptó esta misma perspectiva. En los relatos del Éxodo se crea varias veces un paralelismo entre la filiación de 1srael y la de los egipcios para contraponer sus diferencias étnico-religiosas (Éx 4,22). Por temor a que se le interpretara indebidamente en sentido mítico, Israel usará con prudencia este título aplicado a Yahveh. En diversas épocas históricas hubo varios personajes calificados con el título de «hijo» de Dios: en primer lugar, el pueblo: luego, los ángeles que constituyen su corte: finalmente, algunos hombres concretos que mantuvieron pura y sólida su fe.
De todas formas, fue sobre todo el rey-mesías el que mantuvo el privilegio de una relación particular con Dios (2 Sm 7,14). Por primera y única vez en toda la historia de Israel se le aplicó la expresión: «Tú eres mi hijo: yo te he engendrado hoy» (Sal 2,7). Es evidente que, debido a su fuerte caracterización monoteísta, Israel se interesaba sólo y exclusivamente por una filiación del rey en sentido adoptivo. De todas formas, nunca se atreve el israelita en el Antiguo Testamento a pronunciar una oración dirigiéndose a Yahveh con el vocativo «abba». A la prudencia del Antiguo Testamento se opone el uso abundante de esta palabra en el Nuevo Testamento.
La expresión aparece más de 250 veces, hasta el punto de que se identifica con la fórmula típica con que los cristianos se dirigen a Dios. El fundamento de esta costumbre es la actuación misma de Jesús. Desde las capas más primitivas y arcaicas de la tradición. Es posible ver en el "abba" el lenguaje peculiar con que él se dirigía a Yahveh, demostrando así que tenía con Dios una relación de filiación natural (Mc 13,32). En varios textos se advierte el uso peculiar que hacía Jesús de esta palabra: no sólo en la invocación "abba" que Marcos se siente en la obligación de trasladar literalmente del arameo, añadiendo inmediatamente después su traducción griega (Mc 14,36), sino también en la Calificación de «padre mío» (Mt II,27). Esta relación filial es única, hasta el punto de que se utiliza también la fórmula diferente «padre vuestro» dirigida a los discípulos (Lc 1 1,13). El uso de «padre nuestro», por su parte, es sólo para los discípulos, ya que se trata de una oración que les enseña Jesús (Mt 6,9). Así pues, «abba» encierra las notas de intimidad, de confianza y de amor, pero expresa también claramente el motivo de la condenación de Jesús: « No es por ninguna obra buena por lo que queremos apedrearte. sino por haber blasfemado: pues tú, siendo hombre, te haces Dios» (Jn 10,34): esta pretensión era tan absurda para sus contemporáneos que jamás habrían podido concebir la relación con Dios en estos términos.
R. Fisichella
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ABORTO

Es la interrupción del embarazo. Se lleva a cabo mediante la expulsión del útero materno de un feto vivo inmaduro, que no es capaz de vivir de forma autónoma. El aborto puede ser espontáneo o provocado: el primero está determinado por diversas causas; el segundo supone un acto positivo de la persona a fin de obtener la interrupción del embarazo. La Iglesia ha condenado siempre el aborto. La Gaudium et spes, n. 5 1, afirma: «el aborto es un crimen abominablen. La Congregación para la Doctrina de la Fe publicó el 18 de noviembre de 1974 la declaración Quaestio de abortu procurato relativa a la defensa del ser concebído: «Lo menos que puede decirse es que la ciencia moderna, en sus capas más evolucionadas, no ofrece ningún apoyo substancial a los defensores del aborto. Por lo demás, no corresponde a las ciencias biológicas dar un juicio decisivo sobre cuestiones propiamente filosóficas Y morales, como la del momento en que se constituye la persona humana y la de la legitimidad del aborto. Desde el punto de vista moral, es cierto lo siguiente : aun cuando hubiera dudas sobre el hecho de que el fruto de la concepción sea ya una persona humana, es un pecacío objetivamente grave atreverse a asumir el riesgo de un homicidio. Lo mismo afirma la posterior Instrucción Donum Vitae de la misma Congregación (22 de febrero de 1987): «El ser humano debe ser respetado ya desde el primer instante de su existencia, es decir, desde su concepción. Por tanto, prescindiendo de la discusión teórica sobre la hominización, el Magisterio adopta la solución rigorista, que por otra parte es una solución bastante reciente. El Código de derecho canónico de 1983 ha conservado la pena de excomunión para los que provocan el aborto. El can. 1398 dice: «Ouien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión ». Se trata de una pena latae sententiae, en la que se incurre inmediatamente cometido el "delito".
En el caso en que la gestante haya actuado en un estado de fuerte emotividad, causada por presiones externas, quizás haya que excluir una imputabilidad plena. En la legislación española, con la ley del 5 de julio de 1985, art. 417 bis del código penal (junto con las aclaraciones establecidas por Real Decreto de 21 de noviembre de 1986) se ha introducido la posibilidad de una interrupción voluntaria del embarazo en determinados casos. La misma ley regula la objeción de conciencia por parte del personal sanitario y del que ejerce actividades auxiliares, exonerándolos de los procedimientos preliminares y de las "actividades específicamente necesarias dirigidas a determinar la interrupción del embarazo".
B. Marra
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ACTO DE FE


Según la tradición tomista, el acto de fe está determinado por el objeto en que se cree: Actus tidei specificatur ab objecto. En esta explicación intervienen diversos elementos que pueden condensarse en dos factores: el objeto en que se cree y la persona que realiza el acto de creer. Por lo que atañe al primer aspecto, se trata de algo esencial, va que califica a las cualidades y a la intensidad de la persona que quiere creer. Desde el Antiguo Testamento, el acto de fe se ve esencialmente como un abandono en las manos de Dios. El Dios que actúa en la historia del pueblo y que muestra los signos de su presencia es el Dios a quien nos entregamos porque sólo en él vemos la salvación. Es lo que ocurre con Abrahán, que al sentirse llamado por Dios lo deja todo y le sigue (Gn 12,1-4); con Moisés, que es enviado a liberar al pueblo (Éx 3,1 -20); con todos los profetas que reciben la misión de anunciar su palabra al pueblo, pero también con cada una de las personas que acogen a Dios en los diversos momentos de su vida (Dt 6.20-24). El acto de fe para el israelita no es un momento ocasional o esporádico; al contrario, toca a la existencia cotidiana y determina su sentido y su orientación.
Para el Nuevo Testamento, la fe se da en la persona de Jesús de Nazaret, en quien se cree como el enviado del Padre, confiando en su palabra porque es la palabra misma de Dios; en efecto, lo que él dice o hace, lo ha oído y visto en el Padre (Jn 5.36; 8,26). El acontecimiento pascual de la muerte y resurrección del Señor será el objeto peculiar de la fe ( 1 Cor 1 5.1 - 1 1), ya que en este misterio Dios se revela plenamente a sí mismo. De todas formas, nadie puede realizar este acto de fe si Dios no lo llama antes a sí mismo y lo atrae con su amor (1 Jn 4,10; Jn 12,32). El contenido de la fe no puede quedar escondido, sino que ha de ser anunciado a todos y en todo tiempo, para que a cada uno se le dé la posibilidad de la salvación (Mt 28,19. Col 1,46). La teología paulina subraya que llegamos a la fe porque escuchamos y acogemos la palabra que se nos anuncia: fides ex auditu (Rom 10,17).
A partir de la teología medieval se ha recuperado una formulación afortunada de la tradición agustiniana, que permite sintetizar la complejidad del acto de fe en torno a tres dimensiones: credere Deo, credere Deum, credere in Deum. Con credere Deo se intenta expresar la confianza plena, ya que es Dios mismo el que se revela y garantiza la verdad que revela. Con credere Deum se cualifica el objeto de la fe, a saber, a Dios mismo en su vida interpersonal y el misterio de su revelación. Con credere in Deum se quiere explicitar la relación interpersonal y de amor que se da entre Dios y el creyente; es una relación dinámica y tensa hacia su cumplimiento definitivo en la comunión.
Por lo que se refiere a la persona que cree, hay que señalar algunos datos interesantes en el aspecto teológico. El primero, que el acto de fe es posible sólo a partir de la gracia que permite entrar en comunicación con Dios y recibir al mismo tiempo los acontecimientos de la revelación como acontecimientos salvíficos. Pero la persona tiene que conocer estos acontecimientos como condición previa para un acto de fe que pueda ser personal. En este momento interviene la relación entre la fe y el conocer, que se ha explicitado desde siempre a partir de la Escritura. «Conocer que Yahveh es Dios» (1s 43,10) puede tomarse como el leitmotiv de todo el Antiguo Testamento, para indicar que el creer es una forma de conocimiento; especialmente la teología de Juan y la de Pablo recuperan esta dimensión, insistiendo en el hecho de que creer es un conocer y un saber tan verdadero y real que, si así no fuera, se vendría abajo la misma fe (cf Jn 6,69. 10,38; 14,20; Rom 6,8; 2 Cor 5,1). Se dan en la persona diversas formas de conocimiento mediante las cuales cada uno se explicita a sí mismo en su encuentro con la realidad. Cuando nos encontramos con el misterio de una persona -ya que nadie podrá descubrir nunca su propia realidad ni la realidad del otro fuera de esta perspectiva-, entonces la forma de conocimiento más coherente, capaz de comprender la globalidad de este contenido, viene dada por la fe. Proviene del misterio mismo como forma que es capaz de expresarlo y comprenderlo.
La fe en la persona de Jesús supone por parte de los creyentes la realización de un acto que sea en sí mismo plenamente libre, aunque inserto en el interior de la acción de la gracia. La libertad de este acto es posible si responde a una doble exigencia: que corresponda a la verdad y que abra al sentido último de la existencia. Respecto a la verdad, el creyente la ve realizada en la persona de Jesús de Nazaret, que dijo que era la verdad (Jn 1,14.17; 14,6); él mismo se convierte en su garantía y no necesita que nadie dé testimonio en su favor, excepto el Padre, ya que la fe requiere la aceptación plena de su persona. Pero en él, la verdad entra en la historia; por primera y única vez, Dios se revela asumiendo la historia como lugar donde expresarse a sí mismo. Éste le permite a cada uno poder encontrarlo en cualquier lugar e ir conociéndolo progresivamente según las diversas formas de conquista del saber, ya que el conocimiento que se tiene de él está orientado dinámicamente hacia la plenitud, que sólo se dará en el futuro (Jn 16.13).
Esta dimensión es la que permite al creyente percibir su acto como un acto plenamente libre. En efecto, sabe que la libertad no es una serie fragmentaria de actos. sino más bien un acto que se hace cada vez más libre en la medida en que se abre a un espacio de libertad cada vez mayor que la propia.
Al fiarse de la verdad de Dios, que él conoce -esto le permite un primer acto de libertad-, descubre además que su vida sólo puede realizarse corriendo el riesgo de abandonarse al futuro, que no conoce plenamente y que jamás podrá conocer de modo definitivo; la fe es precisamente la que le garantiza esta condición: su libertad de entregarse al misterio como espacio de libertad cada vez mayor, pero al mismo tiempo una libertad que le permite construir su futuro siempre y sólo en un acto de abandono, en el que se compromete personalmente sin posibilidad alguna de delegar en otro.
Finalmente, el acto de fe posee una ulterior cualificación esencial: la eclesialidad. El creyente, en el momento en que realiza el acto que libremente le permite acoger dentro de sí el misterio de Dios, no es ya un sujeto individual, sino un sujeto eclesial, ya que en virtud de la fe se ha convertido en parte de un pueblo. La fe cristiana no se le ha dado al individuo, sino a toda la Iglesia, que ha recibido de Cristo la misión de transmitirla y anunciarla a todo el mundo hasta el final de los tiempos, pues, el acto de fe, en virtud de esta connotación que cualifica a la fe cristiana como «fe eclesial», tiene que tener también en sí esta nota, so pena de que quede incompleto el mismo acto.
R. Fisichella
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ABORTIVO
1Co_15:8 el apóstol se asemeja a sí mismo «a un abortivo»; esto es, en cuanto al tiempo, inferior al resto de los apóstoles, así como un nacimiento inmaduro no llega a la plenitud de uno de maduro.
ektroma (e[trwma, 1626) denota un aborto, un nacimiento fuera de tiempo; de ektitrosko, abortar. En katargeo (katargevw, 2673), lit.: desactivar (kata, abajo; argos, inactivo).

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ABOLIRSe traduce «abolir» en Eph_2:15 y «quito» en 2Ti_1:10; como «abolido» en 2Co_3:13 en la RV así como en la RVR, en tanto que la RVR77 vierte: «aquello que era pasajero». En esta y otras palabras similares no se implica pérdida de ser, sino pérdida de bienandanza. La higuera estéril estaba ocupando la tierra, haciéndola inútil para el propósito de su existencia (Luk_13:7); la incredulidad de los judíos no podría «hacer vana» la fidelidad de Dios (Rom_3:13); la predicación del Evangelio no podría deshacer los preceptos morales de la Ley (3.31); la Ley no podría anular la promesa (4.14; Gl 3.17); el efecto de la identificación del creyente con Cristo en su muerte es el de hacer inactivo a su cuerpo con respecto al pecado (Rom_6:6); la muerte del primer marido de la mujer la libra de la ley del marido, esto es, vacía su posición como esposa a los ojos de la ley (7.2); en este sentido el creyente ha sido liberado de la ley (7.6); Dios ha elegido lo que no es «para deshacer lo que es», esto es, para hacerlo inútil para todos los propósitos prácticos (1Co_1:28); los príncipes de este mundo perecen, esto es, la sabiduría de ellos se hace ineficaz (2.6); el uso para el cual existe el estómago humano acaba con la muerte del hombre (6.13); el conocimiento, las profecías, y aquello que era en parte tenía que «acabar» (13.8,10), esto es, quedarían fuera de efecto después de cumplirse su uso temporal; cuando el apóstol se hizo hombre dejó las formas de la niñez (v. 11); Dios quitará, o abolirá, todo imperio y poder, esto es, los volverá inactivos (15.24); el último enemigo que será abolido, o deshecho, es la muerte (v. 26); la gloria que brillaba en el rostro de Moisés «había de perecer» (2Co_3:7), siendo especialmente significativa la transitoriedad de su carácter; así en los vv. 11,13; el velo sobre el corazón de Israel es «quitado» por Cristo (v. 14); el efecto esencial de la predicación de la cruz quedaría inoperante debido a la predicación de que los creyentes debían circuncidarse (5.11); por la muerte de Cristo, la barrera entre judío y gentil es anulada como tal (Eph_2:15); el hombre de pecado es reducido a la inactividad por la manifestación de la Parusía del Señor con su pueblo (2Th_2:8); Cristo ha desactivado la muerte para el creyente (2Ti_1:10), siendo que la muerte viene a ser el medio para llegar a una vida más gloriosa con Cristo; el diablo ha de ser reducido a la inactividad mediante la muerte de Cristo (Heb_2:14). Véanse ACABAR, DEJAR, DESHACER, DESLIGAR, DESTRUIR, HACER NULO, INVALIDAR, LIBRE, PERECER, QUEDAR LIBRE, QUITAR, SUPRIMIR.¶ ABOMINAR, ABOMINABLE, ABOMINACIÓN A. ADJETIVOS 1. athemitos (ajqevmito", 111) aparece en Act_10:28 «abominable», y en 1Pe_4:3 «abominables» (a, negación; themitos, adjetivo derivado de themis, ley); por ende, algo contrario a la ley. 2. bdeluktos (bdeluktov", 947), se dice de engañadores que profesan conocer a Dios, pero que le niegan con sus obras (Tit_1:16).¶ B. Verbo bdelusso (bdeluvssw, 948), hacer fétido (de bdeo, apestar), hacer que lo aborrezcan (en la LXX, en Exo_5:21, Lev_11:43; 20.25, etc.). Se utiliza la voz media, significando apartarse de (como si de algo pestilente), de ahí, detestar, abominar, aborrecer (VM). En Rev_21:8 denota «ser abominable». C. Nombre bdelugma (bdevlugma, 946), similar a A Nº 2 y a B, denota un objeto de disgusto, una abominación. Esto se dice de la imagen que ha de ser erigida por el anticristo (Mat_24:15; Mc 13.14); de aquello que es altamente estimado entre los hombres, en contraste a su verdadero carácter a la vista de Dios (Luk_16:15). Su constante asociación con la idolatría sugiere que lo que es sumamente estimado entre los hombres constituye un ídolo en el corazón humano. En Rev_21:27 se excluye de la entrada en la Ciudad Santa a los inmundos, o al que hace «abominación y mentira». Se utiliza también del contenido del cáliz de oro en manos de la ramera descrita en Rev_17:4, y del nombre adscrito a ella en el siguiente versículo.