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Sermones expositivos

viernes, 30 de marzo de 2012

En la Biblia cada palabra tiene su significado: El contexto


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El significado
de palabras individuales
Las palabras no siempre se traducen fácilmente de un idioma a otro. Lo que permite que las palabras se traduzcan no es que tengan equivalencias exactas, sino que cada palabra tenga su “área de significado”.
Se puede demostrar esto por medio de la comparación entre la palabra “coche” con su equivalente inglés: “coach”. Entre los varios significados de la palabra española, “coche” puede significar un taxi, un carro de mano para carga, y en el Estado de Chiapas, México, un puerco. La palabra inglesa “coach” puede significar una diligencia, un cochecito para niños, un carro de ferrocarril, o el instructor de un equipo atlético. Por esto, no será correcto en todo caso traducir la palabra “coche” usando la palabra “coach” en inglés. Sin embargo, las dos palabras tienen algo en común: la idea de un carro.
Por esto, las palabras usadas en alguna traducción de la Biblia en cualquier idioma, no representan necesariamente el sentido exacto de las palabras del texto original. Tampoco siempre incluyen todo lo que las palabras del texto bíblico significaban en el idioma original. Algunas personas han dicho que sin un conocimiento amplio de los idiomas bíblicos, nadie debe considerarse intérprete de la Biblia.
Aunque esta afirmación es claramente una exageración, encierra una verdad importante: que es preciso entender el significado de las palabras originales. Para el estudiante que nunca tuvo la oportunidad de estudiar el griego o el hebreo, hay libros de consulta para ayudarles. Libros sobre la gramática de estos idiomas, y el vocabulario del texto bíblico, existen en las mejores bibliotecas bíblicas o teológicas, así como en varias librerías evangélicas. Para ver una lista de libros sobre estos temas, véase al final de este libro: “Libros Recomendados para la Biblioteca del Intérprete”.
Como ejemplo de una traducción inadecuada en la antigua versión de Reina y Valera, veamos primero Romanos 10:9. Allí la palabra “confesar” traduce la palabra griega homologeo. Está compuesta de dos elementos: homo, mismo, y logeo, hablar. Justamente la palabra original significa admitir, decir la misma cosa, o estar de acuerdo. Sin embargo, es difícil sacar esta idea de la traducción: “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor …”
Este versículo no quiere decir confesar pecados al Señor, sino hacer confesión con la boca de que uno está de acuerdo con Dios acerca de Jesús; o que dice de él lo mismo que Dios dice. Cuando el intérprete haya captado el sentido verdadero del texto, lo podrá explicar con provecho a su auditorio. La Versión Revisada y la Popular han mejorado la traducción. Dice esta última: “Si con tu boca reconoces a Jesús como Señor … serás salvo.”
Lo mismo sucede con la palabra metanoéō, arrepentirse. Significa cambiar de pensamiento u opinión. (De meta, trans; y noéō, pensar.) Esta idea no resalta en las traducciones comunes, como en Marcos 1:15: “Arrepentíos, y creed en el evangelio.” Comúnmente la idea de tristeza o remordimiento está asociada con el arrepentimiento, y la Biblia realmente enseña que este sentimiento acompaña al arrepentimiento. Pero la esencia del arrepentimiento no está en las emociones sino en el cambio de actitud. Así exactamente traduce la Versión Popular: “Vuélvanse a Dios y acepten con fe sus buenas noticias.”
En estos dos ejemplos he señalado el valor de conocer la composición de las palabras originales; es decir, su etimología. Pero no debemos interpretar las palabras usando solamente su etimología, porque tiene sus peligros. Mickelsen1 nos recuerda que el significado de las palabras cambia muchas veces, y ya no es el mismo que tenía originalmente. No es posible afirmar que el significado de las palabras usadas en los textos bíblicos sea el mismo que indica su etimología.
Por ejemplo, la palabra “entusiasmo” tuvo sus orígenes en el latín y el griego. Hasta como 1807, significaba “ser poseído por un dios”. Llevaba también el significado de inspiración sobrenatural, y el éxtasis profético o poético. Ahora, sin embargo, significa solamente un sentimiento extático, o la energía apasionada en cualquiera actividad.
Un ejemplo bíblico de esto se encuentra en 2 Tesalonicenses 2:3. Algunos intérpretes insisten en que la palabra apostasía no debe ser traducida así, sino “arrebatamiento”. Lo hacen, sin duda, para apoyar la doctrina del arrebatamiento secreto de la iglesia antes de la Gran Tribulación. Se basan en que la palabra original está tomada de afístemi, estar separado o retirarse. Explican que el arrebatamiento es estar separado o retirado por el Señor. Aunque parece tener algo de lógica, según su etimología, esta interpretación tropieza con una gran dificultad: que los léxicos griegos no apoyan esa interpretación. Aquí está un ejemplo del mal uso de la etimología. El significado verdadero de la palabra apostasía es la condición apartada de la verdad, de los que se consideran cristianos.
Hay otras palabras que, en su traducción, carecen del sentido vivo que tienen en el idioma original. Esto sucede porque las ideas asociadas con ellas entre los antiguos no nos llegan trasmitidas con una simple traducción.
Por ejemplo, Romanos 6:23 dice que “la paga del pecado es muerte”. La palabra traducida “paga” (opsōnia) se usaba del salario pagado a los soldados, o de las raciones que recibían en lugar de dinero. Comúnmente esa paga era de cantidad y calidad miserable (véase Lc. 3:14), y debemos entender que esta idea va incluida como parte de su significado. Sería justo, entonces, traducir la oración así: “El miserable salario del pecado es muerte.”
En la investigación del sentido original de las palabras, debemos notar que algunas eran usadas en un sentido limitado o especial, según la región o la época de la historia. Este sentido especial se llama el uso local; o según los gramáticos, el usus loquendi. Es preciso investigar hasta qué punto el uso local afectaba las palabras griegas, así como las palabras usadas en la traducción. Esto se hace estudiando los pasajes donde esas palabras se emplean. A veces una misma palabra tiene varios significados, y el sentido se debe determinar examinando el contexto. Aun así, no es siempre claro en cuál de varios sentidos el autor la ha usado.
La versión antigua de Reina y Valera usa las palabras caridad, traspasar, parir y otras, en un sentido diferente del que tienen actualmente. La Versión Revisada de 1960 las ha sustituido con amor, trasladar y dar a luz. Estos cambios ilustran cómo el uso local de las palabras castellanas es diferente del que tenía en el tiempo de los traductores del siglo XVI.
La palabra “bautizar” es palabra introducida a las traducciones de la Biblia sin traducirse. En los días cuando hacían muchas traducciones de la Biblia en Europa, había discusión sobre el significado de la palabra griega baptizō, y la mejor manera de traducirla. Evitando el problema, los traductores optaron por no traducirla, sino adaptarla al idioma de traducción, poniendo la misma palabra, ajustada a la pronunciación del nuevo idioma.
Nadie discute el hecho de que el significado literal de ella es el de sumergir o zambullir. Para los bautistas, algunos menonitas, la Iglesia de Cristo, los varios grupos pentecostales, muchos metodistas, y la Iglesia Griega Ortodoxa, el significado es la inmersión. Pero para otros el significado básico no es suficiente para su interpretación. Insisten en que el uso local de la palabra baptizō era el de teñir género, así como de sumergir. Esto está de acuerdo con otro significado de ella: zambullir repetidamente. Estos estudiantes sostienen que el bautismo cristiano simbolizaba el “color nuevo” dado a los creyentes por medio de la obra del Espíritu Santo.
Todavía otro significado de la palabra baptizō se encuentra en Marcos 7:4. Observe que allí dice el evangelista que los judíos practicaban los “lavamientos” de muchas cosas, inclusive “los lechos”. La palabra “lavamientos” es realmente “bautismos”. Ya que no sería probable que sumergieran sus lechos o camas, los traductores han traducido la palabra baptísōntai con “lavamientos” o “lavatorios” (Bover-Cantera). Dos versiones inglesas dicen “rociamientos”.
El intérprete bíblico debe usar los resultados de los mejores estudios a su alcance, junto con sus propias investigaciones, para determinar el significado de alguna palabra dudosa, y para saber si tiene algún significado diferente en otros contextos. El intérprete debe entender que tales dudas no se resuelven con el uso de una sola regla de interpretación, sino con la ayuda de otras reglas que pueden afectar su significado.
Algunas palabras tienen algún uso especial en la Biblia. Su significado debe ser averiguado por el estudio de los varios lugares donde se encuentran. La ayuda más efectiva para esto será una concordancia. Una misma palabra tendrá varios significados, según el escritor la usó en un determinado texto. No siempre será claro en cuál sentido la usó el escritor.
La palabra “ley” en la Biblia se usa de muchas maneras. Entre sus diferentes significados se encuentran éstos: (1) los cinco libros de Moisés, (2) todas las Escrituras del Antiguo Testamento, (3) los Diez Mandamientos, (4) la ley civil de cualquiera nación, (5) el poder innato del pecado, (6) el evangelio de Cristo, (7) el principio de ley en comparación con la gracia, y quizá otros.
De la misma manera las palabras carne, mundo, evangelio, espíritu, muerte, justicia, etc., no siempre tienen el mismo significado.
Otras palabras, cuyo significado es especial, indican en la Biblia algo más de lo que las palabras originales daban a entender en el lenguaje común de los griegos y hebreos.
Por ejemplo, la voz “iglesia” (ekklēsía) significa la congregación de Dios, y especialmente de los que creen en Jesucristo. Pero la palabra fue tomada del uso común, en que quería decir la asamblea compuesta del pueblo de las antiguas Ciudades-Estado que se gobernaban con una democracia pura. Los ciudadanos eran “llamados” con este propósito, según la etimología de la palabra: ekkaleō, llamar fuera, o aparte. Pero nuestro Señor tomó la palabra para designar a su pueblo, y desde entonces se ha usado en este sentido especial.2
En este caso, la etimología de la palabra es útil. Pero Mickelsen nos advierte que no debemos insistir en darle el significado de “llamados por la elección de Dios”, como hacen algunos. Aunque es verdad que Dios nos ha llamado así, la palabra ekklēsía no se emplea con este significado.3
Otras palabras como bautismo, regeneración, justificación y salud (en la versión antigua), adquieren sentidos nuevos mediante su empleo por la comunidad cristiana y en el Nuevo Testamento. La palabra “amor” (agapē), era usada como palabra rara entre los griegos; pero entre los cristianos recibió un significado casi original.
Los antiguos nombres personales tenían significado especial entre los hebreos, que con frecuencia afectan la interpretación del texto donde se mencionan. El nombre de Noé significaba Consuelo o Descanso. En Génesis 6:9, 10, se describe como “hombre muy bueno, que siempre obedecía a Dios. Entre los hombres de su tiempo, sólo él vivía de acuerdo con la voluntad de Dios” (Versión Popular). Sin duda, su padre Lamec le dio su nombre esperando que este hijo diera consuelo o descanso a su propio espíritu en medio de un mundo perverso. Felizmente, así resultó.
Adán fue llamado con este nombre porque era Hombre; Eva recibió su nombre por el hecho de que iba a ser la madre de toda la gente (Gn. 3:20). Noemí significa Placentera; pero ella protestó diciendo: “No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso” (Rt. 1:20). Mara significa Amarga. Para interpretar muchos textos, se debe examinar el nombre de las personas mencionadas para ver si arroja luz sobre el sentido.
El intérprete debe acostumbrarse a investigar siempre el sentido de las palabras en los textos que interpreta. Con frecuencia la clave de su interpretación se encontrará precisamente en este estudio.
PARA EL ESTUDIANTE
1.     Aparte de los libros de consulta mencionados en este capítulo, ¿qué libro dará el significado de las palabras que encuentra el lector en su lectura?
2.     ¿Cuáles son las varias fuentes de información dadas en este capítulo que ayudarán a entender el significado de las palabras bíblicas?
3.     Estudie los siguientes textos para determinar el significado de la palabra “ley” en cada uno: Ester 1:8; Salmo 19:7, 8; Mateo 5:18; 7:12; Romanos 2:12; 7:2; 7:23; Gálatas 3:11; 5:23; Santiago 1:25.
4.     En Génesis 6:9, ¿cómo se entiende la palabra “perfecto”?
5.     En Génesis 24:16 Rebeca es llamada una virgen. ¿Por qué agrega el escritor: “a la que varón no había conocido”? ¿No es esto lo que significa la palabra “virgen”?
6.     En Génesis 44:29, ¿qué significa la palabra “Seol”?

1 A. Berkeley Mickelsen, Interpreting the Bible (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1963), p. 6.
2 Esto supone que Jesús hablaba en griego, o que el evangelista (Mateo 16:18) la usó como la traducción correcta de la palabra hebrea o aramea, qahal. Lo más probable es que Jesús hablara usualmente en arameo. En todo caso, se debe estudiar la palabra traducida “iglesia” en conexión con la palabra hebrea, qahal. Esta es la palabra traducida como ekklēsía en el Salmo 22:22 en la Septuaginta, así como en Hebreos 2:12.
3 Mickelsen, op. cit., p. 121.



Para interpretar a la Biblia: Leerla con mucho cuidado


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En uno de los programas de televisión, cierto cómico respondió equivocadamente a una pregunta bíblica. Según la Biblia, dijo, el varón tiene una costilla menos que la mujer. Cuando el jefe del programa lo corrigió, respondió: “¡Alguien debe decírselo al que escribió la Biblia!”
Por supuesto, estaba equivocado. La Biblia no dice tal cosa. (Véase Gn. 2:21–23.) Había cometido el error de no leer el texto con cuidado; o acaso, de no haberlo leído nunca. En todo caso, era como un gran número de personas que meten al texto sus propias ideas sin verificarlas.
Todo lector de la Biblia puede acostumbrarse tanto al lenguaje bíblico que llega a leer por encima de las palabras muy conocidas, creyendo que las lee con toda exactitud. Cuando lee así, los errores de su lectura habitual se graban aún más profundamente en su cerebro.
Para entender correctamente cualquier pasaje escrito, es necesario leerlo siempre con cuidado. Entre más importante sea lo que está escrito, más serios serán los errores que se cometen al no leerlo bien.
El error de este cómico era relativamente sin importancia; pero ilustra este tipo de error muy común. Era serio sólo en el sentido de que las ideas falsas acerca de la Biblia tienden a destruir la confianza de los que podrían aceptar sus enseñanzas.
¿Quién no “sabe” que eran tres los magos que visitaron al niño Jesús en Belén? El evangelista Mateo relata la historia (2:1–12) sin decir cuántos eran. Es muy probable que fueran más de tres, ya que la caravana con la que probablemente viajaron, estaba compuesta de muchas personas. La idea de que eran tres magos, probablemente viene de los tres tipos de regalo que le llevaron: oro, incienso y mirra. Por supuesto, los nombres que les ha dado la tradición, son completamente ficticios.
El lector debe ver con cuidado las palabras que encuentra en el texto. Es posible que una palabra se tome por otra. Se cuenta que un lector no muy experto leyó Génesis 2:20, sustituyendo la palabra “idónea” por “ideona”. Se puso a pensar sobre esta palabra desconocida y dijo: “Sí, es verdad que Dios nos ha dado mujeres ideonas. Tienen muchas ideas buenas y nos ayudan de esta manera.” No conociendo la palabra “idónea”, la leyó como si fuera “ideona”, y le dio su propia interpretación.
Con gran frecuencia se cita equivocadamente 1 Timoteo 6:10: “Porque raíz de todos los males es el amor al dinero.” Comúnmente se cree que el dinero mismo es la raíz de todos los males, especialmente porque los lectores no han puesto mucha atención a todas las palabras del texto; o acaso han repetido el error común de los que citan este texto. Por supuesto, es el amor al dinero que se llama la raíz de la maldad. Pero tampoco es la raíz de todos los males, sino una raíz de toda clase de maldad. En estos detalles, el sentido correcto se encuentra en mejores traducciones de la Biblia.
Al hablar del cuerpo que reciben los creyentes en el cielo después de la muerte, Pablo escribe:
Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu (2 Co. 5:5).
Yo lo había leído siempre suprimiendo algo de la frase: “nos hizo para esto”, leyéndola: “nos hizo esto”. La entendía como si dijera que Dios nos había preparado el cielo como una habitación. Un día me di cuenta de mi error. Entonces entendí que Dios no había hecho el cielo para nosotros, ¡sino que nos hizo a nosotros para el cielo! Nuestra habitación allá no existe para consolarnos frente a la muerte; más bien, es la gran meta para la cual nos está preparando por su Espíritu.
Algunos lectores han tropezado con la lectura ambigua de 1 Corintios 15:19, creyendo que el apóstol Pablo enseña que los cristianos que tienen solamente la esperanza en Cristo, son los más miserables de los hombres. Es natural que tal interpretación perturbe a los que lean así el texto.
La dificultad está en leerlo mal. Dice más bien: “Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.” En la Versión Popular se ha redactado para decir: “Si nuestra esperanza en Cristo solamente está referida a esta vida, somos los más desdichados de todos.” La verdad es que nuestra esperanza no es solamente para esta vida, porque habrá una resurrección y la vida eterna.
Cuando alguna traducción introduce una duda con respecto a algo muy importante, debemos entender que algo está mal en la traducción, o en nuestra manera de leer el texto.
Cuando decimos que se debe leer siempre con cuidado, esto incluye la necesidad de entender y poner atención en la gramática del texto. Desafortunadamente, muchos no han estudiado la gramática lo bastante para distinguir entre las varias partes de la lengua: nombres, verbos, adjetivos, adverbios, pronombres, conjunciones, frases, cláusulas, admiraciones y signos de puntuación. Valdría la pena volver a estudiar los elementos de la gramática.
En 1 Corintios 11:27 leemos la enseñanza de Pablo acerca del uso correcto de la cena del Señor. Escribe:
Cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.
Con frecuencia el lector entiende que Pablo enseña que el creyente indigno no debe comer de ella.
El texto no dice tal cosa. Si así dijera, nadie podría tomarla, porque todos somos indignos como pecadores. Observemos que “indignamente” es un adverbio y que se refiere a la manera de comer, y no al carácter del creyente. Dice que no debemos tomar la Cena de manera indigna, como por ejemplo, burlándose de ella, bebiendo hasta emborracharse, o sencillamente no creyendo que la observación de la Cena tenga valor. Según el v. 29, la manera indigna de comer consistió, en parte, en comer y beber sin discernir el cuerpo del Señor. Las versiones antiguas emplean la palabra “indignamente” en los dos casos, pero la Versión Popular expresa el v. 27 más claramente:
Cualquiera que come del pan o bebe de la copa del Señor de una manera indigna … De manera que la regla que insiste en que leamos siempre con cuidado, da a entender que debemos observar con cuidado la gramática de cualquier texto. También da a entender que es importante usar una versión de la Biblia que sea clara y exacta en la forma de expresarse.
Las versiones más antiguas de la Biblia tenían una falta común al usar un estilo pesado para traducirla. Se debía, en parte, a la costumbre de usar oraciones largas y complicadas. Pero también se debía a la convicción de que era necesario traducir usando las palabras y la sintaxis más parecidas al texto original. Había poca libertad para usar modismos semejantes y un estilo popular en las traducciones. También es posible que los traductores prefieran ese estilo más pesado para dar más importancia literaria a su trabajo.
En algunas partes de la Versión de Reina y Valera, especialmente en las Epístolas de Pablo, las oraciones resultan largas y complicadas, sin ninguna necesidad. Véase por ejemplo, Romanos 5:10, 12, 15 y 17. Los ocho versículos de Efesios 1:3–10 se traducen como una sola oración, así como los versículos 15 al 23. En la Versión Popular esta falta se ha corregido, haciendo del primer grupo de versículos en Efesios, siete oraciones, y del segundo grupo, seis.
El que lee las versiones antiguas se ve obligado a poner mucha atención en su lectura para sacar el sentido. Se debe hacer esto en todo caso. Pero al leer las oraciones largas y complicadas se debe leer cada frase y cláusula como parte de un todo, haciendo las pausas necesarias para captar la relación entre una y otra parte.
PARA EL ESTUDIANTE
1.     En el Diluvio, ¿murieron todos los seres vivientes? ¿Murieron también los peces? (Gn. 6:7; 7:3).
2.     Cuando Jesús dijo: “La verdad os hará libres”, ¿lo dijo en un sentido sin límites? (Jn. 8:31, 32).
3.     Según Filipenses 4:13, ¿puede el hombre hacerlo todo?
4.     Según Génesis 38:9, 10, ¿en qué consistió el pecado de Onán?
Note bien la razón por qué lo hizo.

jueves, 29 de marzo de 2012

El Hebreo Biblico: Ideal para estudiantes serios de la biblia

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                                                 El Hebreo Bíblico: Una Gramática Introductoria
 Este libro es el fruto de cuarenta años de experiencia, enseñando el hebreo a estudiantes de seminarios. Mi primera experiencia docente ocurrió en Río de Janeiro. Durante siete años, me tocó enseñar el hebreo bíblico en un seminario brasileño. Esta responsabilidad me convenció de la necesidad de una gramática que sea redactada en lenguaje sencillo, comprensiva del material y con una amplia gama de ejemplos y ejercicios derivados de la Biblia.
El doctor Walter Harrelson de Vanderbilt Divinity School dice de esta obra: “La gramática hebrea de Page Kelley es exhaustiva, llena de ejercicios claros e imaginativos, y fáciles de leer. Retiene los clásicos términos gramaticales, pero los explica con precisión. El autor ha enseñado hebreo bíblico por muchos años, con el uso de esta excelente gramática, muchos otros podrán y harán lo mismo, es mi predicción.”
pidelo gratuitamente a estudiosministeriale@live.com
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Bosquejo de la historia de Israel

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Lo que trata de hacer este «Bosquejo de la historia de Israel» es ayudar al estudiante del seminario o de la escuela bíblica, al pastor o al laico interesado, a situar los eventos que se narran en el Antiguo Testamento en su relación histórica. En cierta manera se trata de una tabla cronológica detallada. Esto no significa que todo detalle histórico será incluído en este bosquejo, pero esperamos que la presentación sirva para darle al lector un panorama de cómo los eventos principales de la historia de Israel se relacionan los unos con los otros. De esta manera el lector podrá entender cómo estos hechos afectaron las experiencias posteriores de la vida de Israel.

Contenido

Título
Contenido
Aclaraciones
La naturaleza de este libro
Notas al margen
Sinopsis
Trasfondo geográfico
Trasfondo histórico
Primer Período: Los patriarcas de Israel
  • Edad del Bronce Medio
Segundo Período: El éxodo de Egipto
  • Edad del Bronce Tardío
Tercer Período: Israel en Canaán
  • Edad del Bronce Tardío
  • Principio de la Edad de Hierro:
Cuarto Período: David y Salomón
  • La Monarquía Unida
Quinto Período: Los reinos de Israel y Judá
  • Los Reinos Divididos
  • Israel y Judá: 922–721 a.C.
  • Judá 721–587 a.C.
Sexto Período: En Babilonia
  • El Exilio
Séptimo Período: El regreso
  • La Restauración
Octavo Período: Entre los dos testamentos
  • Nuevo Mundo
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martes, 27 de marzo de 2012

El Derecho Hebreo: Un estudio detallado de las leyes del Antiguo Testamento.


El Derecho Hebreo: Un estudio detallado de las leyes del Antiguo Testamento.
 
Tipo de Archivo: PDF | Tamaño: 4MBytes | Idioma: Spanish | Categoría:  Estudios Pastorales
Información
MATEO GOLDSTEIN nació en 1908, en la pequeña población de Villa Clara, Entre Ríos, en la Republica Argentina. Fue hijo de esa inmigración que llegó a fines del siglo XIX a América en busca de una paz y una oportunidad de trabajo que el Viejo continente no ofrecía. Cursó estudios primarios en su pueblo y luego los secundarios fuera de su casa, en Paraná. De allí se mudó a Buenos Aires y estudió abogacía, carrera que se convirtió, a lo largo de los años, en una pasión paralela a la de la defensa de los derechos de los judíos en el mundo entero, y de la construcción de su propia nación en tierra de Israel.

Ejerció la judicatura en la provincia de San Juan y luego el periodismo. Se incorporó a la actividad política militando en las filas de la UCR hasta que el advenimiento del nazismo en Alemania definieron su compromiso con la causa sionista. A partir del terremoto que asoló la provincia en 1944 se muda con su familia a Buenos Aires, ciudad en la que se instalará hasta 1960, en que decide con su esposa, Rosa Goldsman, su alyah a Israel. Fallece prematuramente, a la edad de 54 años, en 1962, en el curso de una breve visita a la Argentina.

Su actividad sionista absorbió gran parte de sus energías y su tiempo. Participó activamente en el desarrollo de la colectividad judía local y latinoamericana. Presidió la Federación Sionista Argentina, fue miembro destacado de la  DAIA, el Consejo Central Sionista y de la Confederación Latinoamericana de Sionistas Generales, agrupación política a la que perteneció durante los años de su madurez. Fue delegado al XXIII Congreso Sionista en Jerusalem y estrechó vínculos con destacadas personalidades del mundo, incluidos Chaim Weizmann, David Ben Gurion, Nahum Goldman, Haba Hilel Silver, Josef Schprinzak, Israel Goldstein, Emmanuel Neumann, entre otros.

En 1947 escribe su obra más recordada, el Derecho Hebreo a través de la Biblia y el Talmud, que edita el sello Atalaya en 1948. Es un trabajo minucioso de recopilación de información sobre los orígenes de las instituciones jurídicas hebreas desde sus inicios y hasta la etapa en que el autor hace la investigación.
Hace un relato sumamente documentado de las fuentes del derecho hebreo y de las controversias surgidas en torno de sus instituciones. No vacila en involucrarse en debates propios de su tiempo en torno a la mayor o menor verosimilitud de los personajes bíblicos y de sus sucesores en la diáspora.
Recopila toda la información disponible sobre las instituciones del derecho civil, penal, laboral y procesal, así como de los aspectos religiosos, morales y éticos que le dieron sustento. Bordeando cuidadosamente los aspectos ortodoxos de la interpretación de esos temas, hace hincapié, como corresponde a una obra de la dramática posguerra, a la exaltación de los valores más calificados de la tradición milenaria de los judíos.

En 1951, y como continuación natural de su trabajo en el libro anterior, Atalaya publica su libro El camino hacia Israel, vida y obra del Dr. Theodor Herzl, el primer estadista judío de la diáspora. Hace una investigación exhaustiva de la vida del fundador del sionismo político, con la premisa de marcar en el regreso a Jerusalem la desembocadura natural de la historia de los judíos después de dos mil años de exilio forzado.

En 1952, y por efecto de su primer viaje para participar en el Congreso Sionista, publica Israel que yo vi, su libro polémico, de alto voltaje emocional y político, en el que describe los aciertos y los errores que se podían vislumbrar en los primeros años del Estado de Israel.

Esta producción bibliográfica no completa su paso por el activismo judío. Miles de conferencias, artículos periodísticos, discursos programáticos, debates en convenciones nacionales e internacionales, amplían su aporte a la construcción de su ideal comunitario.
ÍNDICE GENERAL
INTRODUCCIÓN
ADVERTENCIA

CAPÍTULO PRIMERO
LA BIBLIA               
SUMARIO: 1. Significación de la Biblia. — 2. Juicio de Enrique Heine  SUMARIO: 1. Significación de la Biblia. — 2. Juicio de Enrique Heine —3. Renán y sus Estudios de Historia Religiosa. — 4. Carlyle y Donoso Cortés y la Biblia. — 5. Crítica de Salomón Reinach. — 6. Influencia de la Biblia en el desarrollo de la civilización. — 7. Supuesta inspiración divina de  a Biblia.-8. Influencia de la — 9. La Ley oral y la Ley escrita    Biblia en el campo Jurídico. — 9. La Ley oral y la Ley escrita

CAPÍTULO II  
MOISES. COMO LEGISLADOR
SUMARIO: 1. La existencia de Moisés. — 2. Diversas opiniones antiguas.  —  3. Freud y  Moisés  y  la religión monoteísta. — 4. Moisés como sacerdote egipcio. — 5. Moisés legislador. — 6. La
fuerza de la palabra. — 7. Moisés, como ideal. — 8. Moisés padre de la ley    
   
CAPÍTULO III
LAS PARTES CONSTITUTIVAS DE LA BIBLIA
SUMARIO:
A)  LA LEY ESCRITA:  v. El Antiguo Testamento. — 2. Divisiones o partes del Antiguo Testamento. — 3. El Libro  del Deuteronomio. —  4. Los profetas. — 5. Los Libros  de Samuel. — 6. Los dos  Libros de Reyes. —  7. Profetas primeros y profetas posteriores. — 8. Los Hagiógrafos. — 9. Libros de valor
literario y filosófico. —
B)  LA LEY ORAL: La Mishná  y  el Talmud:  12. La Ley oral no desaparece. — 13.  Mishná  y Talmud; la  Guemará. —  14.  Valor permanente del Talmud. — 16. Doctrina y jurisprudencia talmúdicas. — 17. El Talmud como verdadera enciclopedia jurídica. - 18. Enseñanza moderna del Talmud

CAPÍTULO IV
ORGANIZACION DE LA JUSTICIA
SUMARIO: 1. Función democrática de la justicia. — 2, Tribunales ordinarios y especiales. Competencia y jurisdicción. — 3. Los tres Sanedrines de Jerusalén. — 4. Diversidad y confusión de funciones. — 5. La dignidad de la magistratura. - 6. Cargo honorífico y gratuito. — 7. Jueces con título y jueces sin título. — 8. Decoro debido a la justicia. — 9. Línea de conducta del magistrado. — 10. El Sanedrín, tribunal del pueblo. —11. Normas invariables para obrar. —12. El Talmud refirma y amplía la norma bíblica. —13. Preceptos talmúdicos sobre la función del juez. —- 14. Paralelo entre la legislación hebrea y la  pagana. — 15. Dulcificación de las penas. — 16. Naboth y a resistencia al déspota…………………...
 
CAPÍTULO V
LAS LEYES PENALES
SUMARIO:

A)  CONSIDERACION GENERAL DE LA LEY PENAL:  1. Pretendido rigor de la Ley hebrea. — 2. La sanción penal terrena. — 3. Horror hacia el vicio y el delito. — 4. La igualdad ante la ley. —

B)  EL CONCEPTO DEL DELITO  Y  DE LA PENA:  5. La suavización de los castigos. — 6. Concesión de Moisés a la ley de la costumbre. — 7. La venganza como fundamento de la sanción. —

C)  EL SISTEMA DE LAS PENAS:
8. Clasificación de las penas. La tendencia humanitaria. — 9. Aplicación de la pena de muerte. —10. La Ley del Talión en la Ley mosaica y en el Código de  Hammurabí. —  11. La Ley babilónica y su confrontación con la Ley hebrea. — 12. Analogías de la Biblia y el Código de  Hammurabí.  —  13. Disposiciones y normas del procedimiento penal. — 14. Primeros intentos abolicionistas de la última pena. — 15. Posición talmúdica frente a las penas severas. —16. Derecho de vida y muerte sobre los hijos. —17. Elementos
configurativos del delito

CAPÍTULO VI
EL DERECHO PROCESAL PENAL EN LA BIBLIA Y EN EL TALMUD
SUMARIO: 1. La indagación del acusado. — 2. Cultura  e  ilustración de los jueces. — 3. Garantías en los interrogatorios de los inculpados — 4. Examen de los testigos. — 5. Mayoría de opiniones para la sentencia. —6. Delito tentado y delito consumado. — 7. Delito instigado. Estado de necesidad. — 8. Concausa en el homicidio. — 9. Identificación del delincuente. — 10. Acumulación de delitos y de penas. -11. Reiteración de condenas. — 12. Condenación a la última pena. —13. Inhabilidades para ser testigos y jueces. —14. Garantías de imparcialidad de los jueces. —15. Castigo y expiación

CAPÍTULO VII
CLASIFICACION DE LOS DELITOS
SUMARIO: 1. Plan a seguirse. - I. DELITOS CONTRA LA DIVINIDAD: 2. Delitos comprendidos. — 3. La blasfemia y la idolatría. — 4. Eliminación paulatina de la aplicación de la pena de muerte.  —5. Discriminaciones en los delitos contra la divinidad. — 6. La blasfemia y el delito de sedición. — 7. Inobservancia de las fiestas. — II.  DELITOS QUE EL HOMBRE COMETE CONTRA SUS SEMEJANTES:  8. Delitos de los hijos contra sus padres. — 9. Del homicidio  y  demás delitos que tienen relación con él. —10. El delito de lesiones. — 11. Otros delitos contra la vida. - III. DELITOS CONTRA LA HONESTIDAD: 12. El delito de adulterio. —13. La prueba de las "aguas amargas". — 14. De la fornicación. — 15. Seducción, violación, rapto. - IV.  DELITOS CONTRA LA PROPIEDAD:  16. El robo. — 17. El hurto. —18. Falsedad en las pesas y medidas. — 19. La usura. - V. DELITOS CONTRA EL
HONOR: 20. La defensa del honor. — 21. Falso testimonio. — 22. Falsa acusación. — 23. La calumnia.   

CAPÍTULO VIII
DE LAS DIVERSAS CLASES DE PENAS
SUMARIO: 1. Carácter de las sanciones. —2. La pena de muerte. — 3. El suplicio del fuego. — 4. La Lapidación. — 5. Decapitación. — 6. "Caret" o exterminación. — 7. Látigos o azotes. — 8. Estrangulamiento, asfixia. — 9. La pena de prisión. — 10. La internación: ciudades de asilo. — 11. La pena pecuniaria — 12. El  jerem: anatema. — 13. La pena del Talión 
                                       
CAPÍTULO IX
LA LEGISLACIÒN CIVIL
SUMARIO: 1. La Ley penal y la Ley civil: su influencia. — 2. "Albacea del Oriente". — 3. La doctrina mosaica. — 4. Los profetas: hombres del espíritu. — 5. Tendencias exageradas. — 6. El Derecho natural y el Derecho de gentes. — 7. Leyes de la naturaleza y leyes de Dios. — 8. Régimen de la democracia
republicana. — 9. El Derecho natural en Roma

CAPÍTULO  X
L E Y E S RELATIVAS A LAS PERSONAS
SUMARIO: 1. Clasificación que formula Pastoret. — 2. El padre absoluto y omnipotente. — 3. El comercio de los hijos. — 4. Mayoría de edad en el hombre y a mujer. —- 5. La autoridad del padre según la Ley talmúdica. — 6. A quién pertenecía la dote. — 7. La educación. —- 8. El amor a la ciencia entre los hebreos. - 9. La enseñanza gratuita y obligatoria. —10.Obligaciones para con los padres
 
CAPÍTULO XI
LEYES ACERCA DE LA ESCLAVITUD
SUMARIO: 1. Extensión de la esclavitud. — 2. La esclavitud en Egipto. —3. Babilonia y los esclavos. — 4. Justificación de la esclavitud. — 5. La esclavitud en Roma. — 6. La esclavitud romana y el régimen patrimonial. — 7. La esclavitud entre los hebreos. — 8. Moisés suaviza la condición de los siervos. — 9. La venta de personas libres. — 10. Liberación de los esclavos. — 11. El esclavo que se resistía a la liberación. — 12. Otros modos de emancipación. — 13. Preceptos de la Biblia sobre el trato a los esclavos. — 14. La Ley talmúdica referente a la esclavitud. — 15. Adquisición de los esclavos paganos   

CAPÍTULO XII
LOS PAGANOS SEGUN EL TALMUD
SUMARIO: 1. Concepto general. — 2. Los paganos del punto de vista de su salud eterna y de su dignidad moral. — 3. Los paganos ante la Ley talmúdica. — 4. Los paganos con relación al culto. — 5. El comercio con los paganos. — 6. La condición de los  extranjeros. — 7. Situación del extranjero en los pueblos antiguos. — 8. El Derecho privado humano en los pueblos del Oriente. — 9. La Ley de Moisés y los
extranjeros. — 10. El mensaje de Jeremías. — 11. Cómo trataban Esparta y Roma al extranjero. — 12. Quiénes eran extranjeros en Éretz Israel 

CAPÍTULO XIII
EL DERECHO DEL TRABAJO
SUMARIO: 1. Fuentes y orígenes de la legislación del trabajo. — 2. El maquinismo industrial y la cuestión social. — 3. Jornada máxima para los niños. — 4. El nuevo Derecho. — 5. Primeros ensayos de Legislación obrera. — 6. Dignificación del trabajo en  Eretz Israel. —  7. Los sabios y el trabajo honrado. — 8. Naturaleza del contrato de trabajo. — 9. El Derecho obrero en la Biblia. — 10. La jornada de trabajo. -
Descanso hebdomadario. — 11. Reposo en las festividades religiosas. — 12. Los esclavos paganos  (Ebed-Kenaani).  —13. Los esclavos israelitas  (Ebed-ivri).  —  14. Los artesanos (umanim). — 15. Los jornaleros  (poalim). —  16. Accidentes del trabajo. — 17. Situaciones especiales. — 18. Privilegios en
beneficio del trabajador  

CAPÍTULO XIV
LA CONDICIÓN DE LA MUJER
SUMARIO: 1. Situación legal y moral de la mujer hebrea. — 2. La menor de edad. — 3 La mujer casada. — 4. Régimen de los bienes. — 5. Derecho hereditario de la mujer. — 6. Disposiciones diversas. — 7. La mujer libre: viuda. — 8. El levirato. — 9. La mujer libre: divorciada 

CAPÍTULO XV
EL MATRIMONIO
SUMARIO: 1. Consideraciones generales. — 2. Diversas tipos de matrimonio. — 3. a) Promesa de matrimonio ( shiduchim). — b) El noviazgo (kidushín). — 5. e) El matrimonio propiamente dicho (nisuim).  —  6. Condiciones de validez del matrimonio. — 7. Casamientos mixtos. — 8. Impedimentos matrimoniales. — 9. Impedimentos aplicables a todos los israelitas. — 10. Impedimentos temporarios
  
CAPÍTULO XVI
DISOLUCION DEL MATRIMONIO
SUMARIO: 1. Causas de disolución del vínculo matrimonial. — 2. Disolución por muerte de uno de los cónyuges. — 3. Disolución forzosa o impuesta. — 4. Disolución voluntaria. — 5. a) La repudiación. — 6. b) El divorcio. — 7. La Escuela de Hilel y a Escuela de Shamaï. — 8. El divorcio en los diversos Tratados y Códigos. - 9. El Código rabínico de Caro

CAPÍTULO XVII
EL DERECHO DE LA ADOPCION
SUMARIO: 1. A adopción entre los israelitas. — 2. Legitimidad de la  adopción. — 3. Régimen de la adopción hebrea

CAPÍTULO  XVIII
ADQUI ICION DE BIENES
SUMARIO: 1. Formalidades de los contratos. Testigos. — 2. Incapacidad para ser testigo. — 3. Modos de adquisición de los bienes. — 4. Requisitos para la transferencia de bienes. — 5. Condiciones de la compraventa. — 6. Lesión en el precio. — 7. Locación y venta. — 8. El contrato de compraventa y el
Jubileo. — 9. El derecho de propiedad en Roma y en Israel. — 10. El Año Sabático. — 11. Vicios y nulidades en a venta. — 12. Otros medios de adquisición  

CAPÍTULO XIX
LEGISLACION SOBRE OBJETOS PERDIDOS
SUMARIO: 1. Trascendencia de esta legislación. — 2. Los objetos perdidos y el Talmud. — 3. Publicaciones necesarias. — 4. Legislación sobre los objetos encontrados

CAPÍTULO XX
EL CONTRATO DE DEPÓSITO
SUMARIO: 1. Importancia del contrato de depósito. — 2. Diferencia con el Derecho romano. — 3. El depósito en el Código de Hammurabí. — 4. El depósito en a Ley talmúdica

CAPÍTULO XXI
CONTRATOS DE LOCACIÓN
SUMARIO: 1. Locación de servicios y locación mixta. — 2. Locación de cosas. — 3. La propiedad horizontal en el Talmud. — 4. La locación en Roma  

CAPÍTULO XXII
DE LAS FIANZAS
SUMARIO: 1. Garantías otorgadas. — 2. Régimen legal de a fianza. —3.  La fianza en otras legislaciones. — 4. De los embargos y ventas judiciales
 
CAPÍTULO XXIII
LEY SOBRE LOS DAÑOS
SUMARIO: 1. La solidaridad, base  de la legislación hebrea. — 2. Normas generales para la determinación de la responsabilidad por los daños. — 3. Daños causados por animales —  4. Categoría de los objetos que pueden causar daño. — 5. Estimación del valor de los daños. —- 6. Daño causado con los dientes. — 7. Daño causado por el hombre. — 8. Daño causado por un pozo descubierto. — 9. Daños causados por el fuego. — 10. Daños causados por salteamiento y robo. — 11. Daños causados por lesiones. — 12. Otros daños indemnizables. — 13. El daño en el Derecho romano

CAPÍTULO XXIV
DE LAS SUCESIONES
SUMARIO: 1. Nociones generales. — 2. El derecho del primogénito. — 3. De las sucesiones  ab intestato.  —  4. El derecho sucesorio entre ascendientes y cónyuges. — 5. Disposición de los bienes por testamento

CAPÍTULO XXV
DE LOS JURAMENTOS
SUMARIO: 1. Importancia concedida al juramento. — 2. Modos de prestarse el juramento. — 3. Casos en que debía prestarse juramento

CAPÍTULO XXVI
REGLAMENTACIONES ESPECIALES
SUMARIO 1. El interés social y la solidaridad. — 2. Reglamentaciones del carácter especial. — 3. Algunas leyes sobre policía e higiene

CAPITULO  XXVII
DE LA PRESCRIPCIÓN
SUMARIO: 1. Nociones de carácter general. — 2. La prescripción entre los hebreos. — 3. Prescripción de la ketubá. — 4. Prescripción de los inmuebles  
OBSERVACIONES FINALES    
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS DE AUTORES CITADOS 

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